El Ademar perdona y lo paga con tablas (22-22)
Pudo sentenciar en la primera parte pero dio oxígeno al Octavio y se dejó un punto cuando los gallegos empataron in extremis.

El pivote argentino Gonzalo Carou en una escena que ya se está convirtiendo en habitual esta temporada: jugando muchos minutos en ataque.
El Ademar se dejó, contra todo pronóstico, un punto en As Travesas de Vigo. Los de Manolo Cadenas no pudieron mantener su buena trayectoria en la Liga Asobal con tres victorias consecutivas. Fue un partido muy abierto, sobre todo, en la segunda mitad en la que cualquiera de los dos equipos pudo ganarlo. El equipo leonés llegó a tener una máxima renta de cinco goles en la primera parte, pero la dejaron escapar tras el descanso, periodo en el que incluso llegaron a ir por debajo Un último tanto de Cerillo sobre la bocina condenaba al Ademar (22-22) y le «birlaba» un punto en el último segundo. Lo único positivo es que el Ademar sigue sin conocer la derrota en cuatro jornadas.
El conjunto vigués saltó a la pista muy fuerte y en los primeros minutos plantó cara al Ademar. Los empates se fueron sucediendo, hasta que Carlos Ruesga pasó a liderar el ataque visitante y de los primeros ocho goles cinco fueron del central asturiano. Los leoneses, poco a poco, se fueron haciendo con el control del encuentro ya que dominaron el juego en casi todas sus facetas. Plantearon una defensa 6-0 en la que Iñaki Malumbres realizó hasta siete paradas en este periodo ayudado por la dureza de sus compañeros en tareas defensivas.
Un parcial de 5 a 8 al cuarto de hora fue un duro contratiempo para un Octavio que se estancó. A partir de ahí, el equipo gallego tuvo muchos problemas en ataque ante un Ademar y un pletórico Ruesga que gracias a sus acciones permitió a los de Cadenas ir ampliando la ventaja. Aparte de Ruesga, en el equipo leonés hubo mucho dinamismo en el ataque, sobre todo, al contragolpe ya que en estático le costó hacer goles.
A pesar de ello, una pequeña reacción liderada por Pablo Cacheda permitió al Octavio forzar una exclusión y conseguir un gol de siete metros aprovechado por Jabato para acercarse en el marcador hasta conseguir un parcial de 3 a 0 que reducía las diferencias en el marcador y daba alguna esperanza al cuadro vigués ya que dejaba el partido abierto: 10-13 al descanso.
Tras el descanso hubo dos factores claves que permitió al Octavio remontar el partido e incluso darle un serio disgusto a lo leoneses. La entrada de Pablo Chantada, en sustitución de Jorge Lloria en la portería. Chantada hizo nada menos que once paradas, y su homólogo estuvo acertado en dos acciones de siete metros. Por otra parte, el Octavio mejoró en defensa y el 6-0 fue prácticamente un muro para el Ademar, que no dispuso de soluciones cuando Carlos Ruesga se diluyó.
Con estos parámetros, el cuadro vigués se fue acercando lentamente en el marcador. En el minuto 35 perdía de dos goles (13-15), hasta lograr su primer empate a 17 goles. Incluso, los gallegos llegaron a mandar en el luminoso de As Travesas. La única solución de Manolo Cadenas fue pedir un tiempo muerto para reconducir la situación. Y así fue ya que el Ademar reaccionar y llegó a empatar a 19 goles e incluso se puso con dos tanto de ventaja poco después (19-21) a seis minutos para la conclusión del enfrentamiento. Fueron momentos en los que el Octavio se estancó en ataque, y los visitantes lo aprovecharon para conducir dos rápidos contragolpes tras dos pérdidas de balón de los locales.
Los últimos minutos fueron intensos y de muchos nervios. Con el 20 a 21, Manolo Cadenas pidió un nuevo tiempo muerto, aunque insuficiente ya que Polakovic hizo el empate. Lloria detenía un lanzamiento desde los siete metros de Ruesga, aunque a 40 segundos el Octavio no pudo evitar el 21 a 22.
Y precisamente en el último ataque del encuentro una gran jugada por el extremo de Cerillo significó el definitivo empate a 22 ya que Iñaki Malumbres no pudo evitar el gol que empataba el encuentro prácticamente sobre la bocina para decepción del cuadro leonés.