A propósito de ‘Carlitos’ y los pesos de la lucha leonesa
Una de las cuestiones que, como cabía esperar, han sugerido ya debate en los aluches tras la incorporación de Carlos E. Zegarra (con sus ciento setenta y cuatro kilos «confesos») es la de la conveniencia o no de la limitación del peso superior. Cabe recordar que «pesados», la categoría superior, comienza, de manera reglamentaria, en ochenta y ocho kilos y cincuenta y un gramos, y, a partir de ahí, sin límites. Lógicamente, la cuestión la han reformulado a su vez los luchadores de esa categoría que no superan los cien kilos y han visto por tiempo que su «handicap» no merecía la oportuna consideración.