liga decampeones. el monólogo culé no tiene premio
El Barça se la pega en Glasgow (2-1)
El Celtic imita al Chelsea y supera a un equipo azulgrana que tendrá que sudar el pase a octavos de final.

Wanyama celebra el primer gol del Celtic, con Mascherano, al fondo, lamentándose.
Dos remates, dos goles. Un córner cabeceado por Wanyama y un pelotazo arriba que culminó Watt le bastaron al Celtic para llevarse un partido (2-1) en el que jugó a merced del Barcelona, que no pudo sellar su clasificación para los octavos de final de la Liga de Campeones y deberá esperar a la próxima jornada.
Hace dos semanas, Jordi Alba apuntilló a este mismo equipo en el tiempo añadido. El fútbol fue entonces justo con el conjunto católico, porque castigó su mezquindad táctica haciéndole caer de la forma más cruel: en el último suspiro. Ayer, en cambio, el antifútbol de los escoceses tuvo un premio tan inmerecido como inesperado.
Porque no hubo ninguna diferencia entre el Celtic del Camp Nou y el que se vio en Glasgow. El equipo de Neil Lennon volvió a cometer sin rubor otro atentado contra el espectáculo futbolístico con una táctica ultradefensiva que, eso sí, volvió a poner contra las cuerdas al todopoderoso Barça.
Esta vez, además, la propuesta del conjunto escocés contó con el agravante de ser perpetrada ante su público y en un escenario tan auténtico y genuinamente futbolero como el Celtic Park, que jaleaba cada córner conquistado por los suyos, cada fuera de banda provocado en campo contrario, como si fuera el gol que les daba la ‘Champions’.
Con todo el equipo pertrechado atrás, defendiendo por detrás del balón y renunciando prácticamente a salir a la contra, porfiándolo todo a una jugada de estrategia, a alguna oportunidad a balón parado con la que sacar oro puro de un choque tremendamente desigual, el Celtic se sentía feliz.
Y esa jugada nacida de la nada llegó a los veinte minutos de juego, cuando Wanyama le ganó el salto a Jordi Alba en el segundo palo y cabeceó a gol un saque de esquina.
Fue, no hace falta ni decirlo, la única ocasión del Celtic en toda la primera mitad. El equipo local adelantó algo sus líneas tras la reanudación, consciente de que sería difícil aguantar otros 45 minutos escondido.
El Barça agradeció un choque más abierto y el respetable también. Pedro, Messi y Alexis, en un doble ocasión en la que se estrelló contra Forster, tuvieron el empate antes de la hora. Y el Celtic, más animoso, intentaba tímidamente dar la réplica con un disparo muy desviado de Wanyama.
Tito Vilanova dio entrada a Villa y Cesc para reforzar el ataque y a Piqué para apuntalar la zaga atrás en las jugadas de estrategia. Messi tocó a corneta y los últimos veinte minutos fueron otro soliloquio azulgrana. El astro argentino tuvo un par de ocasiones claras, pero Forster se empeñó en erigirse como el héroe de la noche. Cuando más exigido parecía el Celtic, el recién ingresado Watts recogió un pelotazo arriba para batir a Valdés a la contra a falta de siete minutos para el final. Messi hizo después su gol, pero ya era tarde.