«Si vuelvo al balonmano será a León»
El que fuese central del Ademar, Jaime González, sigue centrado en su máster de aeronáutica en Toulouse pero no descarta regresar a la alta competición cuando acabe. «El balonmano sólo lo concibo en mi tierra».

Jaime González, el que fuese una de las grandes promesas del Ademar, no descarta su regreso.
El año pasado le tocó tomar una de las decisiones más duras de su vida: la de dejar el balonmano y su querido León para regresar a las aulas. Con el título de ingeniero aeronáutico conseguido a los 21 años de edad decidió hacer las maletas y «exiliarse» a Francia como le gusta decir a él para matricularse en el Instituto Superior de Aeronáutica y del Espacio de Toulouse, una de las principales capitales de Europa en lo que a la industria aeronáutica se refiere, donde cursa un máster de dos años. De ser una de las prometedoras figuras del balonmano nacional a universitario en el país galo.
«Estoy muy contento. Estamos 35 en clase y somos todos extranjeros: hay rusos, indios, norteamericanos, australianos, serbios... es un ambiente de lo más internacional y desde que me levanto hasta que me acuesto estoy hablando en inglés», explica sobre su retorno a los libros y a los pupitres.
Pero él es un hombre de balonmano y eso tira. Tanto que para matar el gusanillo, juega en el equipo de la universidad y en otro conjunto aficionado de Toulouse. «En la Universidad jugamos para divertirnos y el otro equipo es una quinta liga en el que entré por un amigo que jugaba en la selección francesa. Estoy encantado, entrenamos sólo tres veces por semana y jugamos totalmente amateur. Gente joven todos y muy buen rollo», resume.
Su decisión de dejar el balonmano profesional fue muy meditada y tomada con todas las consecuencias. Sin embargo, reconoce que algo se le enciende dentro todavía. «Cuando veo partidos o leo noticias de balonmano me entra la morriña y me da mucha pena. Pero visto lo visto y como están las cosas creo que tomé la decisión que tenía que tomar. Fue dura pero mirando atrás estoy contento aunque el tiempo dirá».
Y ese tiempo —en este caso en futuro— es el que puede traerle algún día de nuevo a León y al Reale Ademar. Jaime González reconoce abiertamente que nunca ha cerrado esa puerta. «A toro pasado pienso y siempre dije que el balonmano para mí tenía sentido en León y para León. Así es como yo lo entiendo. Mucha gente me pregunta en Francia porqué dejé el balonmano y yo les respondo que a mí no me hubiera servido de nada haberme ido a otro país a jugar al balonmano. Yo si jugaba al balonmano era porque estaba en León. Dentro de año y medio, cuando acabe el master, Dios dirá. Seguiré siendo muy joven. Yo tengo claro que si sigo jugando al balonmano será en León por el Ademar y para el Ademar. Y eso lo digo por todo lo que conlleva de vinculación con la cultura leonesa, con mis sentimientos y emociones y con mis raíces en definitiva», advierte uno de los grandes talentos surgido de la cantera marista en los últimos años.