Diario de León

Saltos y trucos de cine

Los grupos de skate leoneses se adueñan de la calle sobre las ruedas de los monopatines y bicicletas BMX. Graban sus elegantes acroabacias para después subirlas a la Red.

Los trucos sobre el monopatín de Pablo en las escaleras de la Catedral de León los sigue su compañero Óscar con la máxima atención. El skate es su vida.

Los trucos sobre el monopatín de Pablo en las escaleras de la Catedral de León los sigue su compañero Óscar con la máxima atención. El skate es su vida.

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Algunas personas los llaman  los hijos de la calle por su manera de actuar en la ciudad. Óscar, Iker, Álvaro, Guindi, Pablo, David y Hugo pasan muchas horas al día a bordo de sus monopatines y bicicletas practicando lo que denominan «trucos sobre ruedas». «La zona de la Catedral de León es más que un símbolo del skate, aunque si te pilla la Policía se te cae el pelo», afirma Óscar con gesto de resignación. A continuación añade: «No es ninguna broma. Estamos siempre con un ojo en el patín y el otro en el poli. Son 600 euros de vellón si te pillan. A un compañero además de ponerle la multa le quitaron la cámara de grabar y le requisaron el monopatín. Hay que andar muy vivo. No nos dejan patinar en la calle. Sólo podemos hacerlo en el skate de Papalaguinda, que está hecho un desastre», indica Óscar con la aprobación de Iker.

La pasión por el skate les lleva a grabar con cámaras sus trucos y saltos, «que son siempre muy complicados. Se precisa mucha técnica para hacer grinds, flips y ollies. Es puro amor por el skate», indica Iker, que lleva desde los 10 años practicando este deporte. «Y ya tengo 35», afirma.

Sobre el arte de filmar los saltos y los trucos, David comenta: «Cuando mi padre se compró una Sony de estas de cintas tochas, de 8 milímetros, para grabar cada vez que se iba en verano. Poco a poco me la fue dejando y comencé a filmar a patinadores de León, muchos que ahora no patinan y otros que sí como Javi, Arturo, Matías y Borja. Durante el primer año sólo me dedicaba a grabar los fines de semana, sin ninguna pretensión, pero ahora subimos las imágenes a las redes sociales, como Youtube y Facebook. Después las vemos para perfeccionar determinados trucos y también para que los que se inician en el mundo de los deportes de ruedas como el skate o las bicis BMX sepan como tienen que actuar, tras visionar una y otra vez los vídeos que dejamos en la red».

«Yo desde que me fijé en la tabla de skate me quité de todos los vicios que tenía. Las copas y la fiesta las dejé de lado. Ahora mi mundo es el skate», mantiene Óscar.

«Hoy en día todos los skaters tienen sus pequeñas cámaras y se graban continuamente. Gracias a eso podemos ver vídeos de skate, algunos muy buenos por cierto, que están editados de modo totalmente casero», apunta con tono eufórico Matías, un chaval que sueña con mejorar cada día y formar parte de un spot publicitario. «Conozco a un chico de Burgos que ya ha salido en alguno a nivel nacional», señala.

«Sí he visto alguno por la red que está bastante bien, lo que ocurre en esta nueva generación de filmers es lo mismo que lo que ocurre en términos de patín. Los nuevos chavales empiezan a grabar con cámaras de tres chips sin todavía tener nociones básicas, y lo que me da un poco de rabia es que tratan de emular grabatas de los yankis, cuando las posibilidades de experimentar son infinitas», afirma Borja, que se define como un apasionado de los deportes sobre ruedas tanto cuando los practica como cuando después los disfruta a través de las redes sociales.

«Desde hace un año grabo con la SONY VX2100 y la verdad es que estoy muy contento porque refleja muy bien el tipo de monopatín que quiero mostrar. La próxima que compre tiene que ser una VX1000 ya que el color que emite es la absoluta  puta ostia», mantiene cara un interesante Arturo, que afirma: «No se puede andar con la cámara por el centro. Prefiero la zona del Polígono 10, en la cancha de fútbol sala. Ahí es muy difícil que te la pueda confiscar un poli».

Óscar, Iker, Pablo, Álvaro y Guindi se quejan de los medios que tienen en León para patinar: «Por las calles no puedes hacerlo porque te cae una multa de la Policía y el skate de Papalaguinda está hecho un desastre. Hemos quitado alguna barra peligrosa y hemos soldado otras con nuestro propio trabajo, además de rellenar las grietas que hay en el suelo. Para los arreglos recibimos materiales de forma gratuita de Reformas Arias (empresa en la que trabaja Óscar), pero como te pille la poli te cruje. ¡El skate es nuestra vida y no nos importa jugárnosla».

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