Y la fortuna por fin se alió con ellos

dalmau
Carlos Ruesga y Antonio García se fundieron en un emotivo abrazo al terminar el partido. Ambos fueron compañeros el año pasado en el Ademar. Y a ambos el destino les ha recompensado por fin. Ruesga formó parte de la Selección en dos de sus peores torneos en los últimos años: novena en el Europeo de 2008 y decimotercera en el Mundial de 2009. Ahora es campeón del mundo. Y Antonio García siempre se quedaba a las puertas de La Roja. Ahora ha entrado por la más grande.