CICLISMO. OPERACIÓN PUERTO
Juicio a la trama del dopaje
Siete años después el mayor escándalo que puso en duda la limpieza del ciclismo llega a su fase definitiva con cinco acusados en el banquillo y Eufemiano Fuentes como cabecilla.

Manolo Saiz, en su etapa en el Liberty Seguros, aparece como uno de los cinco encausados.
El 23 de mayo de 2006, tras una investigación de varios meses, la policía lanzó un operativo en el que se incautó de numerosos productos dopantes y alrededor de 200 muestras de sangre encontradas en varios apartamentos de Madrid. Ese mismo día, detuvo a varias personas - médicos, directores deportivos, preparadores físicos - acusados de ser los organizadores de esta red de dopaje.
A partir de hoy, cinco personas -el desacreditado Eufemiano Fuentes, el médico sospechoso de ser el cerebro de esta trama, su hermana Yolanda y los exdirectores deportivos Manolo Saiz (Liberty Seguros), Vicente Belda (Comunitat Valenciana) y su adjunto José Ignacio Labarta- deberán sentarse en el banquillo de los acusados por un «delito contra la salud pública».
Los cinco imputados están acusados de un «delito contra la salud pública» en vez de incitación al dopaje porque, cuando se produjeron los hechos, este delito aún no estaba recogido en la justicia española. La Fiscalía, que ha pedido para los acusados dos años de prisión y dos de inhabilitación para ejercer su profesión, y las seis acusaciones particulares intentarán probar que el doctor Fuentes y el resto de acusados ponían en peligro la integridad física de los deportistas al realizarles autotransfusiones para aumentar su rendimiento deportivo.
Un hecho que niega el doctor Fuentes. En su escrito de defensa enviado al tribunal, al que tuvo acceso el diario El País, el médico canario recuerda que «la sangre y el plasma fueron conservados de manera óptima» y que «ninguno de los corredores ha comparecido en esta causa como posible perjudicado». Afirmaciones como estas son las que los testigos como el exciclista Jesús Manzano, citado a declarar el 11 de febrero, intentarán refutar.
Desde 2004, este excorredor del Kelme, un equipo español cuyo médico era Fuentes, ha denunciado las prácticas dopantes generalizadas dentro del pelotón, reconociendo que él mismo fue sometido a autotransfusiones de sangre adulterada. Entre los testigos también estará Alberto Contador. Declarará el 5 de febrero, aunque él nunca se vio implicado en el caso juzgado.
Siete años después de los hechos, este proceso ofrece al deporte español una buena ocasión de mostrar su firmeza contra el dopaje, tras la decepción que supuso la resolución deportiva del caso.
El mismo Fuentes declaró en su día al diario francés Le Monde que tenía «otros deportistas como clientes: atletas, tenistas, futbolistas», aunque luego se retractó. En el informe de la Guardia Civil, apareció finalmente una lista de 58 presuntos clientes de la red, todos ciclistas, de los que solo seis recibieron una sanción deportiva: Valverde, Ullrich, Jaksche, Basso, Scarponi y Caruso. El caso llega a juicio tras un largo camino en el que el juez instructor Antonio Serrano lo cerró en dos ocasiones en 2007 y 2008.