«Ojalá sea el inicio de un buen comienzo»
El español Rafael Nadal, con algunos destellos de su mejor juego, volvió a saborear el éxito ayer con su victoria en la final del Abierto de Brasil ante el argentino David Nalbandian por 6-2 y 6-3.
«Espero que esto sea el inicio de un buen comienzo», declaró el tenista español tras recibir un trofeo que coronó «una semana muy bonita» y que dedicó a las personas que le han acompañado en «estos tiempos complicados», entre quien estaba su padre, Sebastián Nadal, quien no logró contener unas lágrimas tras el triunfo. El mallorquín no ganaba un título desde junio pasado. Según dijo, el escenario del tenis mundial es actualmente «el mismo» que cuando se vio obligado a parar, en junio pasado, aunque apuntó que ahora está faltando él.