Aláiz exhibe zancada
El leonés se estrena a lo grande en el Europeo con un brillante tercer puesto en las semifinales de los 3.000 metros que le mete en la puja por las medallas.

Aláiz firmó una semifinal casi perfecta que le permitió hacerse un hueco en la puja por las preseas.
Zancada poderosa, visión de veterano y final de auténtico campeón aderezaron el debut de Roberto Aláiz con España en un Europeo en categoría absoluta. El leonés no pudo hacerlo mejor y su premio, merecido, fue la clasificación directa para la final de los 3.000 metros en la que hoy (18.20 horas, Teledeporte) intentará seguir haciendo historia.
A Roberto no le tembló el pulso en su puesta en escena ante la élite continental. Sabedor de su potencial el discípulo de José Enrique Villacorta se fajó con clase en la segunda criba de semifinales, sin duda la de mayor caché con rivales de la talla del etíope nacionalizado azerbayano Hayle Ibrahimovel francés Yoann Kowal el turco Akkas y el también español Juan Carlos Higuero. Su salida, por la última calle le colocaba en el primer hectómetro en el noveno puesto que mantendría durante las cuatro vueltas iniciales a la cuerda del Scandinavium Arena.
El francés Kowal, uno de los gallos de la distancia, tomaba el mando en el tramo inicial marcando un ritmo superior incluso al de la serie precedente. En juego estaban las plazas para la final, cuatro directas y otras cuatro por tiempos. El irlandés John Travers tomó su relevo llevando el grupo a cumplimentar el primer kilómetro con un crono de 2:39.66. Aunque no era el mejor escenario, Aláiz se estaba desenvolviendo de manera brillante, asentado en el pelotón entre la sexta y la octava plaza.
Antes de transitar por el 2.000 Ibrahimov tomaba la cabeza. No le interesaban compañeros de viaje capaces de derrotarle al esprint. El 5:19.56 seguía marcando una serie más rápida aunque a falta de seis giros el ritmo iba a estancarse. Roberto transitaba por la cuerda intentando minimizar el desgaste circunstancia. Encerrado el leonés se vio obligado a abrirse y ahí cedía unos pocos metros, insustanciales al final dada la solvencia con la que afrontó los metros decisivos.
Rival a rival Aláiz fue remontando posiciones para situarse al toque de campaña (últimos 200 metros) en la quinta posición. Con Ibrahimov primero con unos segundos de rédito la batalla se iba a vivir por entrar entre los cuatro primeros. Acabar quinto también valía pero el leonés no estaba dispuesto a dejar pasar la ocasión para lucirse. Su enorme zancada le permitió adelantar primero a Akkas y luego a Higuero para sellar el billete a la final con el tercer puesto y una marca notable (7:55.82).