LANZAROTE
El alma y el peligro del cuadro catalán

Todas las miradas estarán puestas en él. Es el jugador franquicia del Sabadell, no sólo por sus goles, sino por su calidad, su liderazgo y su control de la situación. A sus 29 años vive el momento más dulce de su carrera deportiva tras pasar por eequipos como Eibar o Sant Andreu. La SDP lo pretendió, pero no quiso venir a El Bierzo.