Jaime González defiende su honor ante la crítica de Carlos Pollán
El ex jugador del Ademar Jaime González ha respondido en un comunicado al presidente del club Carlos Pollán, que lo excluyó de sus agradecimientos cuando se solicitó el concurso voluntario de acreedores. El dirigente marista dejó ver que el canterano leonés no dio ninguna facilidad para negociar su deuda y el aludido, una semana después, ha defendido su honorabilidad «como integrante de la primera plantilla y como jugador formado en la cantera».
El ex central internacional júnior se desvinculó de la entidad para fijar su residencia en Toulousse (Francia), donde realiza un Máster de Ingeniería Aeronáutica, por el que fue elegido gracias a su expediente académico.
González, uno de los acreedores de la entidad —se le deben unos 2.000 euros—, precisa que en la negociación de su último contrato se mostró «especialmente flexible» en las pretensiones económicas. «No solo renuncié a la indemnización que me correspondía por la rescisión del contrato firmado a 29 de julio del 2009, sino que acepté una reducción en mis retribuciones netas de más de un 25%», aclara.
Explica que perdonó «tres meses de salario de la temporada 2010/2011 «como contrapartida a la supuesta libertad para poder jugar este año en Francia a un nivel no profesional». Denuncia también que «no se tuvo en cuenta esa deferencia» y que la junta directiva exigió una cantidad en concepto de formación para jugar en el país galo. Además, ha revelado inexactitudes en su certificado del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) entregado por el club. «No se ajusta, en absoluto, a la realidad, al recoger la percepción, por mi parte, de cantidades que, en modo alguno, se corresponden con las efectivamente cobradas. Supone una grave divergencia contable, con las gravosas consecuencias que ello podría ocasionarme. A mayor abundamiento, no se me ha facilitado ni una sola nómina de la temporada 2011/2012, pese a solicitarlas en reiteradas ocasiones», señala.
Por último, Jaime González asegura que Carlos Pollán «nunca» se ha puesto en contacto con él desde que se aprobó, el 29 de mayo del año pasado, la conciliación de las cantidades adeudadas.