Tatarintsev, retenido en Budapest
El jugador ruso del Ademar tenía su visado caducado y la policía húngara le retuvo en el aeropuerto. No viajó con el resto del equipo y fue liberado tras seis horas. Hoy se espera su regreso a España .

El jugador ruso del Reale Ademar, Alexander Tatarintsev, en un entrenamiento.
El regreso del Reale Ademar de su último partido europeo ante el Veszprém húngaro acabó en peripecia. El jugador ruso, Alexander Tatarintsev, fue retenido en el aeropuerto de Budapest al detectarse que su visado estaba caducado. «A partir de ahí nos pusimos a trabajar para resolver la situación. Se informó al club y se hicieron las primeras gestiones con la embajada española en Hungría para agilizar una alternativa», explicaba ayer desde Budapest el segundo entrenador del club, Dani Gordo, que se quedó allí para ayudar en todo momento al jugador junto con el delegado del equipo, Javi Callejo.
Del aeropuerto, Tatarintsev fue trasladado a la capital húngara a las dependencias de inmigración a la espera de que se resolviese su situación. El cónsul español, Jorge Soler, brindó toda su ayuda al club marista y garantizó que la embajada española le concedería hoy una prórroga en su visado para poder coger un vuelo de regreso a España. «La verdad es que el cónsul español nos dio todas las facilidades para que el gobierno húngaro tenga perfectamente claro que con esta prórroga en su visado el gobierno español permite la entrada en España al jugador sin problemas».
Además, el técnico Manolo Cadenas hizo gestiones con su amigo y ex jugador del Ademar, el húngaro Csaba Bartok, para que intercediese ante el Veszprém y este club utilizase sus influencias ante las autoridades húngaras. El equipo magiar comprometió también todo su apoyo. En todo caso el jugador no pudo partir con el resto de la expedición ademarista que salió de Budapest en el vuelo de las 16.30 horas.
Al final, las gestiones permitió sacar al jugador ruso del centro de inmigración bien entrada la noche con una prórroga de su visado. Junto con sus principales valedores en Budapest, Dani Gordo y Javi Callejo, se fue a cenar a un Mc Donalds antes de dormir en el hotel.
Sin cordones
Tras darles las gracias por toda su ayuda —estaba sorprendido de que alguien del club se hubiese quedado en Budapest— lo primero que hizo fue reconocer (en inglés) el mal trago que se llevó. «Ahora me puedo reír, pero lo he pasado muy mal», les dijo un Tatarintsev que nada más ser liberado preguntó por los cordones de sus zapatillas que, siguiendo el protocolo, le habían retirado.
El club ademarista inició hace varios días los trámites para renovar el visado del jugador. Sin embargo la tramitación quedó bloqueada por estar en situación de concurso de acreedores y tener deudas pendientes con Hacienda. El club sabía la situación del jugador con su visado pero tras realizar varias consultas con distintos organismos leoneses se les indicó que por regla general en los países del Espacio Schengen —lo que viene a ser la Unión Europea— el jugador no tendría ningún problema. Por desgracia topó con unos funcionarios húngaros muy poco flexibles que no atendieron la documentación donde se certificaba que era un jugador con contrato con el Ademar.
En todo caso la decisión del club ademarista de permitir que el jugador viajase a pesar de tener su visado caducado fue objeto de críticas. Uno de los capitanes del equipo el asturiano Carlos Ruesga empleó su twitter para hacerlo. «Y nos hemos dejado en Budapest a nuestro compañero Tatarintsev. Otra demostración de gran gestión».