baloncesto
El Madrid hace los deberes (86-66)
La victoria ante el Efes le asegura el factor cancha ante el Maccabi en cuartos de final .

El pívot del Madrid Begic lanza a canasta ante el intento de tapón de Erden, jugador del Efes.
Un gran Rudy Fernández, autor de tres triples sin fallo en el primer cuarto, encaminó la victoria del Real Madrid ante el Anadolu Efes por 86-66, que le permite pasar a cuartos de final con el factor cancha a favor.
El Madrid volvió por sus fueros y si Rudy fue el primer líder en pista, después le siguió Sergio Rodríguez, y Llull, y Mirotic, y Carroll y Begic y Slaughter. Todo el equipo volvió a sentirse ganador, a jugar con alegría, con decisión y con rapidez. Resultado: una clara victoria. Las imprecisiones y despistes de salida, quedaron para otra ocasión. El Real Madrid, consciente de lo que se jugaba y de la importancia del factor cancha, salió muy concentrado y con el punto de mira perfectamente ajustado.
Rudy, con tres triples sin fallo, y Llull, con otro acierto más desde detrás de la línea de 6,75 metros, firmaron el 4 de 7 triples con los que el Real Madrid acabó el primer cuarto. Con la puntería en perfecto estado, el ánimo del equipo se vino arriba, defendiendo y firmando diez grandes minutos para acabar con un claro 25-14. Mirotic con una canasta ‘NBA’, también contribuyó. En el segundo periodo, el Real Madrid siguió por los mismos derroteros, dominando y, por momentos, apabullando a un Anadolu completamente desarbolado, sin ideas y que intentaba capear el temporal que se le estaba viniendo encima, con Carroll también subido al carro anotador y Slaughter volando por encima del aro, 41-21 en el minuto 16,30.
A menos velocidad
No fue necesario ni que los triples siguieran entrando, el equipo madrileño estaba enchufado, pero levantó levemente el pie del acelerador y el equipo turco recortó de inmediato la ventaja a quince puntos, 45-30. En los últimos segundos Rudy machacó el aro bajando desde las telarañas del Palacio para establecer el 47-30 y marchar a vestuarios con un buen sabor de boca.
Con medio trabajo hecho, el equipo se entretuvo en los laureles con ataques blandos, tiros desacompasados y falta de ideas. La consecuencia fue un parcial de los otomanos de 0-7, en dos minutos, 47-37, y el Anadolu que volvió a entrar en el partido. Claro que el Real Madrid no tardó en contraatacar, devolviendo el regalito envenenado con otro parcial de 8-0.
El resto de tercer cuarto fue de control español, con algunos altibajos pero con la certeza de saberse superior hasta firmar un claro 65-48, y con Llull volviendo por sus fueros de explorador avanzado en ataque. La defensa del Real Madrid siguió martirizando el ataque de los otomanos, cada vez más bajos de moral. Los minutos finales fueron muy tranquilos. El Madrid levantó el pie definitivamente y se dedicó a saborear la victoria.