liga de campeones. cruel eliminación

El sueño del Málaga acaba en pesadilla (3-2)

Un gol en fuera de juego de Santana en el 93 le da el pase al Borussia Dortmund.

Joaquín Sánchez se lamenta tras la eliminación.

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Luis F. Gago | málaga
León

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De la peor forma posible. Lo que ni un guionista malvado hubiera podido tramar nunca para el Málaga. Cuando el cuarto árbitro sacó la tablilla con el descuento, los malacitanos iban ganando 1-2. Todo estaba controlado. Atado y bien atado. Pero cayó sin saber muy bien cómo. Con dos goles en el tiempo añadido y uno de ellos, el último de Zapata, en fuera de juego (3-2).

Contaba Rubén Cousillas, segundo entrenador blanquiazul, en la previa del partido, que había que salir al campo con la cabeza fría y el corazón caliente. Tópico característico del fútbol, donde decirlo es más fácil que hacerlo. Pero para hacer realidad las palabras de su amigo siempre está dispuesto Manuel Pellegrini, previsor hasta en las condiciones más adversas, como era el caso de su situación familiar en los últimos días.

Quiso plantear el sudamericano un sistema táctico que permitiera a sus jugadores contener el acoso inicial alemán. El Borussia, bien estudiado por el cuadro técnico, contiene en su seno el argumentario básico germano en el fútbol. Consiste en salir desde el principio, cuando se juega de local, como si fuera un encuentro a quince minutos con final anticipado.

A Jürgen Klopp, en su estadio, le gusta resolver pronto los partidos para no alargar los asuntos particulares demasiado. Quiere eficacia y eficiencia a partes iguales. El preparador malaguista es la ‘némesis’ del técnico teutón. El chileno aplica otros principios.

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Con un gol por cada bando empezó un intercambio de golpes. Klopp miró a su homónimo en el banquillo visitante y aceptó el reto. Mandó a los suyos arriba, sin miedos. Si había que morir que fuera dando espectáculo, nada de medias tintas. Eliseu llevó a la gloria al Málaga con un tanto en fuera de juego que sabía a oro. O eso parecía. Los goles de Reus y Santana en el descuento acabaron con el sueño blanquiazul.