Falcao y Ronaldo asumen el reto
El Real Madrid y el Atlético se agarran a la efectividad de sus futbolistas más determinantes para luchar por una Copa que podría incendiar aún más la casa blanca si los rojiblancos logran el título en el Bernabéu.
Cristiano Ronaldo y Radamel Falcao arrastran el liderazgo blanco y rojiblanco, y sus números, la responsabilidad goleadora en la que se amparan las esperanzas de conquistas al que se agarran sus respectivos equipos.
Ninguno suele dar la espalda a las finales, a los momentos decisivos. Acaparadores del foco, responden a las expectativas. Y sobresalen en cuanto la ocasión lo requiere para incendiar el ánimo de la grada e inclinar la balanza hacia sus colores.
Acompañados ambos por cifras espectaculares, solo aplacadas por los guarismos siderales del argentino Leo Messi, advierten que el devenir de la final y el éxito pasa por sus manos.
Hace tiempo que Cristiano Ronaldo se deshizo de la falsa leyenda que le acusaba de dar la espalda a los grandes momentos. Que se distanciaba del escenario a la hora de la verdad. O ante rivales inmensos.
Disipó las dudas definitivamente en otra final de Copa. La del 2011, ante el Barcelona en Mestalla. Cuando remató de cabeza un centro de Ángel Di María en la prórroga, con el partido medio muerto. Apareció entonces el portugués y dio la cara y el decimoctavo título para el Real Madrid, que enterró la sequía en este torneo.
Desde entonces, ha derribado marca tras marca en su trayecto por el fútbol español. Echó por tierra el récord de 38 tantos en una campaña que ostentaban el mexicano Hugo Sánchez y Telmo Zarra, superada de nuevo otra vez por Messi, el hombre que estorba la consolidación del luso como el mejor del mundo.
No ha tenido otra ocasión como aquella Ronaldo para brillar en una final. El protagonista del traspaso más caro en la historia del fútbol ha quedado al margen de los grandes momentos de la Liga de Campeones con el Real Madrid. Aunque no ha vuelto la cara a los grandes partidos.
Falcao presume para los rojiblancos como el antídoto de Ronaldo. El atacante colombiano, que llega al choque absorbido por las adivinanzas sobre su futuro y sin la potente repercusión que adquirió en el primer tercio del curso, cuando sus cifras se codeaban con las del argentino Leo Messi. Por delante, incluso, del astro portugués.
Es Radamel Falcao la esperanza colchonera. Especialmente cuando ha encontrado el acierto en los clásicos.
Si en algo ha demostrado ser especialista El Tigre es en su determinación en las finales. Dio el título continental al conjunto luso con el gol del triunfo ante el Sporting Braga y un año después llevó esa Copa a las vitrinas del Vicente Calderón con un doblete ante el Athletic. La batalla entre estos dos futbolistas volverá a ser sideral.