CICLISMO. CAMPEONATO DE ESPAÑA
Campeona, en el deporte y la vida
Raquel Acinas demuestra en el Nacional que sin una pierna se puede pujar por lo máximo.

Raquel Acinas celebra su llegada a la meta de Bembibre.
Su nombre no reluce tanto como el de otros deportistas, pero su espíritu de superación y gesta personal es incluso mayor. Se llama Raquel Acinas y hace nueve años comprobaba como en unos segundos su vida cambiaba radicalmente. Un accidente acababa con parte de sus sueños. A Raquel tenían que amputarle su pierna izquierda.
Y lo que para muchos podría parecer un drama para esta deportista supuso un punto de inflexión. Apenas un año después hacía de la bicicleta su amiga inseparable, con la que hoy en día puede presumir de un palmarés notable. Varias veces supcampeona del mundo y algún bronce en su zurrón, Raquel no se arruga ante las adversidades y los retos. Prueba de ello es su presencia en el Campeonato de España de Bembibre en el que a pesar de la cortapisa de tener que vérselas con rivales de primera fila y sin limitaciones físicas la barcelonesa se fajó con acierto.
Su entrada en meta levantando el brazo izquierdo y el aplauso unánime del público en la prueba contrarreloj fueron el mejor reflejo de una mujer, arquitecta de profesión, a la que el ciclismo ha devuelto la vida. «Hace nueve años que tuve el accidente de tráfico por el que me amputaron la pierna izquierda. Antes de aquello iba mucho al gimnasio y siempre me había gustado el deporte, pero la verdad es que hacía tiempo que tenía aparcada la mountain bike. Sin embargo, al año y pocos meses del accidente, me subí a una bici y me reenganché. Buscaba un deporte que me permitiera utilizar la pierna derecha: si tenía una, quería usarla. Así que fui al Velódromo de Horta y allí conocí un grupo de gente impresionante, entre ellos a mi preparador, Bernat Moreno. Pensé que aquello prometía, y hasta hoy», remarca la ciclista para la que el Nacional de Bembibre no es la primera ocasión en la que se hace un hueco fuera del ciclismo adaptado. Y además con una gran actuación ya que en apenas 22 kilómetros su diferencia con la ganadora era de ocho minutos. Y a un ritmo superior a los 30 kilómetros por hora.
«Hay gente que piensa que con una discapacidad no se puede hacer ejercicio, y eso es falso. Habrá que buscarle las vueltas, necesitarás adaptaciones, pero algo siempre puedes hacer». Bembibre y el Campeonato de España élite femenino fue el escenario donde Raquel Acinas volvió a reivindicar que con una pierna también se puede luchar por lo máximo.