Desembarco blanco en Oviedo
Una caravana de aficionados leoneses se pone en pie a las nueve de la mañana para espolear a su equipo de fútbol en el encuentro que decidirá el ascenso.

La afición de la Cultural está dispuesta a convertir San Gregorio en un segundo Reino de León.
Es la hora de apoyar al equipo. Estar a su lado. Así lo harán cinco autocares cargados de culturalismo hasta el alma. Muchos más con el León por bandera teñirán de blanco el campo de San Gregorio de Oviedo.
La hinchada de la Cultural ha dado muestras más que sobradas a lo largo de los años de fidelidad y apoyo a su equipo cuando más lo ha necesitado, pero hoy tendrá una nueva prueba. Y es que a partir del mediodía llegará la hora de la afición. El momento en el que debe hacerse notar como nunca en el campo de San Gregorio para conseguir llevar en volandas a su equipo de regreso a la Segunda División B. Después del empate a un gol cosechado el pasado domingo en el Reino de León, San Gregorio tiene que convertirse en una auténtica olla a presión culturalista que mine al máximo la resistencia del conjunto local y permita al bloque de Cembranos saldar con éxito la decisiva eliminatoria del play off de ascenso.
Todavía permanecen frescas en la memoria las imágenes que han provocado siempre una efervescencia del culturalismo, que ha perdurado en el tiempo.
El caso más cercano es el que se produjo en la temporada 1994/95, recordado ayer por ex jugadores culturalistas, como es el caso de Luis Ballesteros, a los hombres que hoy defenderán la elástica con el escudo del León en el pecho. Subir a Segunda B no debe esperar más. La afición tiene el triste recuerdo del descenso administrativo y su lucha posterior para evitar el fin del culturalismo. Esta última decepción no hizo cundir el desánimo sino más bien provocó todo lo contrario. Los grandes días del culturalismo tienen que convertirse en un ejemplo a seguir. Y es que llegar hoy a la cifra de un millar de aficionados blancos en San Gregorio supondría un nuevo paso al frente para reflotar definitivamente a un equipo de fútbol que es seña de identidad de los leoneses.
Esta motivación tampoco se le escapa a los aficionados, que están dispuestos a realizar todavía un esfuerzo más por el bien de la Cultural. «Está claro que a nadie nos gusta tener que pagar y que cuando hay que rascarse el bolsillo duele, pero el equipo nos necesita en lo deportivo y en lo económico y no podemos fallar. Tenemos que intentar llenar al máximo el campo de San Gregorio y animar a muerte para que podamos conseguir el ascenso», argumenta el fiel peñista de Orgullo Cazurro Guille. Y es que este joven aficionado no olvida experiencias satisfactorias, aunque todavía no le ha tocado vivir un ascenso. Al final de esta mañana podría ser su estreno. La Cultural está en su corazón.