Mullera pasa por tiempos, Sebas eliminado
A Roberto Aláiz le toco lidiar con la peor serie en la criba a la final de los 3.000 metros obstáculos. Y a pesar de pujar por un billete que en el Mundial de Moscú en una carrera de un nivel pocas veces igualado, tendrá que esperar a otra ocasión para demostrar que tiene clase para estar con los mejores. Ya lo demostró hace unos meses en el Europeo de 3.000 y con apenas 23 años tiene un largo trayecto de éxitos por delante.
En la criba del 3.000 obstáculos también se quedaba el jienense Sebas Martos, compañero de entrenamientos de Aláiz que en la tercera serie sólo podía acabar en el puesto 10. Eso sí, después de seguir la estela de los favoritos.
Esa táctica le costaba al discípulo de Villacorta un desgaste que poco a poco le hacía perder posiciones para completar las siete vueltas y media a la pista del estadio Luzhniki con un registro de 8:32.63, también insuficiente para otorgarle un puesto entre los 12 protagonistas de la final.
El que sí lograba su objetivo era Ángel Mullera. El campeón de España de la distancia acababa cuarto en la primera serie, la más rápida, lo que le reportaba el acceso a la final con un tiempo de 8:19.26. Mullera acababa por detrás del francés Mekhissi-Benabbad, el canadiense Hughes y el keniano Mutai. Y es que la serie, la más rápida, otorgaba ese premio que se extendía al sexto clasificado. Los tres mejores por tiempo correspondieron a esta carrera ya que el último en lograr el pasaporte a la final era el ugandés Kiplagat con 8:21.14. Precisamente el atleta africano era el encargado de marcar el ritmo buena parte de la serie. Y eso tuvo premio con la su clasificación.