«La diferencia horaria me remató»
El atleta leonés Sergio Sánchez, eliminado en las series de 5.000 metros de los Mundiales, lo mismo que el otro español, Alemayehu Bezabeh, ilustró su decepción con esta frase: «Me habría dado una hostia con la avioneta».
El leonés, que hace poco se ha sacado el carnet de piloto, no encontró justificación a su fracaso. «Hoy (por ayer) me hubiese dado una hostia. Me lo saqué porque tenía un miedo terrorífico al avión, no podía salir de España. Ahora, estudiando todo eso, te das cuenta de que va todo controlado, de que hay mucha seguridad y la verdad es que ahora me gusta. He pasado de un extremo al otro».
Con respecto a la carrera, reveló que había pasado una mala noche. «No he dormido nada. La tontería de las dos horas de diferencia me remató. Me levanté como un sonámbulo. He intentado activarme con vitamina C, me he tomado dos cafés a tope, pero nada. Iba con muchas ganas, pero a falta de tres vueltas me empecé a inflar a inflar y se acabó el Mundial».
«No tengo mucha explicación porque el ritmo era perfecto, para cambiar al final, para pasar. En Berlín, hace cuatro años, exactamente la misma jugada», comentó.
Sus relaciones con Bezabeh, cuya nacionalización criticó en su día, han mejorado mucho. «Me llevo muy bien con Bezabeh. Si quiere venir a entrenar a León, está invitado a mi casa», dijo.