ciclismo. vuelta a españa
la jornada de hoy
El ciclista helvético supera a Tony Martin y se lleva la contrarreloj de Tarazona. Nibali recupera el maillot rojo.

Nibali retomó el liderato de la prueba pese a sufrir la picadura de una avispa en la cara.
Cancellara hizo añicos el reloj en la contrarreloj de 38 kilómetros de Tarazona y se venció, mientras que Vincenzo Nibali, volvió por tercera vez a enfundarse el maillot rojo.
Cancellara en estado puro es victoria segura. El suizo ganó por 37 segundos a su rival directo en el próximo Mundial, Tony Martin. Fue un ensayo, un entrenamiento de calidad que solventó ‘Espartaco’ en 51 minutos justos. Y eso que había que subir el Moncayo hasta mitad del recorrido.
Solo Martin, que luce los dos últimos títulos mundiales, se aproximó al suizo en segundos. El resto, en minutos. A ambos especialistas les siguieron dos italianos, Pozzovivo a 1.24 y Nibali un segundo después.
Resistieron con nota Roche y Valverde, que escoltan a Nibali en la general como segundo y tercero. Valverde salió reforzado del examen, a pesar de que tuvo el susto de rigor, ya que pinchó en la zona de ascenso, perdiendo cerca de medio minuto.
Chris Horner perdió el jersey de líder y retrocedió al cuarto puesto pero no la moral, pues se mostró «convencido de volver a vestir de rojo».
Más difícil lo tendrá Joaquim Rodríguez. La crono del catalán no tuvo nada que ver aquella cronoescalada del Tour en la que acabó tercero. Regaló 1.36 y en la general es quinto a 2.33. Está obligado a quemar las naves en la montaña.
La etapa fue previsible porque estaba Cancellara, y si está en la Vuelta es para llegar al Mundial con la maquinaria a punto. Mismo interés que Tony Martin. En la «liga» que jugaron ambos, el suizo voló subiendo y bajando.
Era una crono apta para escaladores por aquello de que hasta la mitad del recorrido el Moncayo incluía 9 kilómetros del 5 por ciento de desnivel. Pero a ‘Espartaco’ poco le importó, pues en la cima sólo fue superado por Pozzovivo, en 5 segundos.
En la bajada la exhibición fue espectacular, pues alcanzó en algunos tramos los 100 kms/hora. La espera en meta mereció la pena, ya que sabía que sus 51 minutos no iban a ser superados. Fue capaz de alcanzar a 6 corredores que salieron delante de él escalonados por intervalos de un minuto. Un portento.
Un ensayo satisfactorio para el próximo Mundial de Florencia, donde aspira al quinto título. Obtuvo su tercer triunfo de etapa en la Vuelta, no se le veía por el podio desde 2009.