La Virgen naufraga en Burgos
Los castellanos sacan petróleo de su fortaleza en las acciones a balón parado logrando de esta forma tres de sus cuatro goles frente al equipo leonés.

La Virgen no pudo salvaguardar el gol inicial y acabó perdiendo frente al CD Burgos.
La Virgen se estrelló ayer con un Burgos, que demostró una gran pegada, y terminó cayendo con claridad (4-1). Los burgaleses arrollaron a una escuadra con mucho oficio como la leonesa, a la que dieron una lección de eficacia ante la que tuvieron que claudicar los visitantes.
Los locales sacaron petróleo de su fortaleza en las acciones a balón parado (de esta forma llegaron tres de sus cuatro goles) para sacar del campo a un oponente con el que se encontraba empatado a todo en la general antes del inicio del partido. Este Burgos tiene muy buenas maneras. Desde su propuesta de fútbol combinativo y muy dinámico fue capaz de tumbar a un duro oponente a pesar de que el choque se le puso muy pronto cuesta arriba. Más que notable en labores ofensivas, neutralizó por completo el arsenal ofensivo leonés. Y se mostró como un martillo pilón en ataque, con constantes llegadas al área y acabando todas las jugadas. Un torbellino imparable guiado con pulso firme desde la línea de creación por un Cosín que rozó la perfección.
Muy pronto avisaron los burgaleses de sus intenciones. No habían transcurrido ni dos minutos de juego cuando Cosín conectó una volea cruzada con su pierna zurda tras un centro de Gallo por la derecha que se estrelló en la base del poste.
Pero la respuesta de La Virgen fue contundente. Esaú botó una falta frontal sobre la incorporación de José Carlos, que en el segundo palo disparó con violencia sobre el cuerpo del meta local, que despejó a córner. Y en el saque de esquina, tras un barullo en el área de nuevo José Carlos, a la media vuelta, disparó a puerta. El balón impactó en la mano de Bruju cuando el burgalés se iba al suelo trabado desde abajo. El colegiado no lo dudó un instante y señaló penalti. El veterano Ramírez fue el encargado de convertir la pena máxima en el 0-1. Un golpe que no afectó en absoluto al Burgos, que siguió fiel a su estilo buscando con codicia la meta leonesa. Guti avisó en el 20 con un cabezazo que se marchó junto al poste de la meta defendida por Óscar.
Y superada la media hora de juego Koke devolvió las tablas al luminoso al conectar un soberbio cabezazo desde el punto de penalti a la salida de un saque de esquina botado por Bruju. El lateral ganó la partida por arriba a toda la defensa virginiana para hacer justicia a lo visto hasta ese momento sobre el terreno de juego. El tanto desató por completo a las huestes blanquinegras, que ya habían comenzado a circular el balón con mucho criterio, para terminar imponiéndose con claridad.