SEGUNDA DIVISIÓN. EL PARTIDO
Infante frena a la Deportiva (1-0)
Un gol del delantero rojillo deja a los bercianos sin premio en un partido que mereció caer del lado de los de Claudio.

El guardameta Dani Jiménez, el mejor ayer en el Mirandés junto a Pablo Infante, sale de puños para evitar una de las muchas ocasiones que creó en la Deportiva en la primera mitad del partido.
Hay resultados injustos en el mundo del fútbol, pero la derrota de ayer de la Ponferradina en el campo de Anduva entra de lleno en esa pequeña gran historia de los encuentros que deberían tener un signo y llegan al silbato final exactamente con el contrario. Fue superior la Ponferradina, perdonando lo que no se puede perdonar, en especial en un primer periodo de clara superioridad, pero los rojillos mejoraron sus prestaciones en el segundo acto y acabaron llevándose el gato al agua merced al sempiterno Pablo Infante, quien ha vuelto con ganas renovadas, y se encargó de anotar la diana que hundió a los bercianos.
Los primeros minutos fueron claramente de los blanquiazules, dueños del campo y de la posesión mientras al Mirandés le costaba aposentarse en el rectángulo, y mucho más enlazar juego. Juande daba el primer aviso a los cinco minutos y poco después era la madera la que repelía un envenenado intento de Yuri de Souza, que se desenvolvía de maravilla entre los centrales rojillos.
Quiso reaccionar el Mirandés, con un disparo de Borja Docal que detuvo bien situado Santamaría, pero el jugador cántabro no tardaría en lesionarse, entrando en su lugar Pablo Infante. Esa oportunidad fue casi el único acercamiento del conjunto de Gonzalo Arconada en un primer periodo totalmente visitante. Los bercianos eran los propietarios del cuero casi en exclusiva, forzando hasta once saques de esquina en el primer periodo, pero sin hallar ese remate que superase el sólido entramado defensivo de los mirandesistas.
Fofo estaba muy activo en la mediapunta, con penetraciones por banda que buscaban el desequilibrio. Dani Jiménez era el jugador más activo de los locales, sacando balones por arriba y por abajo, un bombardeo de centros al área y de envíos en largo que buscaban ese cero a uno.
También el Mirandés creaba algún peligro aislado en sus llegadas, como un disparo de Iñigo Díaz de Cerio que atrapaba con seguridad Santamaría, llegando el intermedio con más merecimiento a los puntos por parte de la Ponferradina, pero sin que se moviera el tanteador.
Segunda parte
En el arranque del segundo periodo, el encuentro se continuaba moviendo por idénticos derroteros. La Deportiva creaba mucho peligro en sus acercamientos, como en una internada de Fofo que salvaba Dani Jiménez en el mano a mano. Poco después, el mismo jugador no llegaba por centímetros tras una brillante penetración por banda de Acorán. Los locales iban pisando cada vez más el campo de los bercianos, pero sin acabar de crear peligro con claridad, si bien daban un pasito adelante en este segundo acto.
Fofo y Yuri eran los encargados de sembrar el pánico en una defensa local todo veteranía y saber estar, pero precisamente por esos DNIs ya por encima de la treintena en muchos casos, algo lenta de movimientos por la parcela central.
Hasta que un contragolpe perfectamente llevado por los mirandesistas, justo después de que el colegiado anulara un tanto a Yuri de Souza por fuera de juego, lo acababa culminando el veterano Pablo Infante con un perfecto remate a las mallas, superando a Santamaría. Goiria dio el pase en profundidad sobre el interior de los locales, quien en carrera definió con clase en el único tanto de la tarde.
Reaccionó con celeridad Claudio Barragán, dando entrada a Juanjo por Cristian mientras los burgaleses se echaban unos metros hacia atrás, con el único fin de defender su renta. El partido volvía a ser un monólogo de la Ponferradina, pero también un recital de desaciertos ofensivos.
A los 83 minutos, de nuevo Yuri disfrutaba de una clara oportunidad pero se le marchaba fuera por muy poquito. Dos minutos antes, el arquero Dani Jiménez había vuelto a salvar a los suyos con un verdadero paradón. Mala fortuna para los bercianos. Y es que hasta catorce córners llegaba a botar la Ponferradina en el encuentro de ayer, muriendo en el área de Jiménez, pero sin fortuna. El fútbol fue cruel con los de Claudio Barragán, además sufriendo en los minutos finales la lesión de Carpio, quien debió ser sustituido por Samuel.
El resultado deja a la Deportiva momentáneamente fuera de los puestos de playoff de ascenso a Primera División, aunque siguen a tiro de un partido de la zona noble de la clasificación. La próxima jornada, los de Claudio reciben al Barcelona B en El Toralín en un partido en el que querrán resarcirse de la dolorosa derrota cosechada ayer en Anduva, un campo en el que la Ponferradina sigue sin conocer la victoria.