fútbol. segunda b
«Vamos a espabilar»
Diego Torres afirma que en la Cultural no están preocupados por la falta de gol. «Trabajamos bien y los resultados llegarán», apunta.

El delantero de la Cultural Diego Torres, durante un entrenamiento con el primer equipo.
La Cultural adolece de falta de gol. Está negada de cara a puerta. Sólo ha materializado seis de las muchas ocasiones que ha tenido. Y eso condena a los de Luis Cembranos a la décimo quinta posición de la tabla, con tan solo una victoria, muy lejos de las expectativas de una afición que el miércoles, durante el encuentro copero frente a la Arandina, censuró el juego de los de Luis Cembranos. Sonaron los primeros pitos de la temporada.
«Entiendo a la afición, al socio, que viene al Reino para ver ganar a su equipo. Cuando las cosas no salen es normal que te silben pero trabajamos bien y al final van a llegar los resultados». Así defiende el delantero Diego Torres el «compromiso» de una plantilla que «necesita tiempo» para desplegar su mejor nivel. No hay ansiedad dentro del vestuario. Al menos eso es lo que asegura el futbolista de la Cultural, que considera como algo circunstancial esa falta de acierto en el área contraria. «Está claro que el comienzo no ha sido bueno, aunque el asunto del gol es algo que va por rachas y en algún momento tiene que cambiar», confía.
Ve al equipo «tranquilo», consciente, eso sí, de «las dificultades» que tiene «para hacer gol, aunque también ha influido la mala suerte», asume. Porfía por esos dos tantos que le fueron anulados y que hubieran contribuido a cambiar la dinámica de la escuadra blanca. «No habría tanta preocupación ni tantos comentarios en contra. Hay que tener tranquilidad porque somos la Cultural y podemos con las dificultades», explica el delantero, convencido de que darán «lo máximo» el próximo domingo para revertir los pitos de la grada y suavizar, así, el desgaste anímico. Juegan en casa con el Racing de Ferrol. «Somos profesionales del fútbol y entendemos que la afición esté preocupada, pero tenemos que ser una piña y remar en la misma dirección para conseguir los resultados», advierte. Sabe que si enganchan un par de victorias mirarán a la zona alta de la clasificación y la perspectiva de los socios cambiará diametralmente. «Los hemos visto con el Guijuelo o el Burgos, que hace tres semanas estaban en posiciones de descenso y ahora están séptimo y octavo —respectivamente», recuerda.
La distancia con el cuarto clasificado (Racing de Santander) es de tan sólo siete puntos, aunque ni futbolistas ni técnico miran a los espacios nobles del grupo, donde se decidirá el ascenso a final de temporada. Es una campaña de transición, tal y como han advertido en multitud de ocasiones. «Esto no ha hecho más que empezar. Tenemos claro que va a ser un año difícil pero estamos en la buena línea, trabajamos bien y confiamos en solucionar nuestros problemas con el gol», explica.
«Vamos a espabilar para no estar cada domingo lamentándonos», afirma. Asegura que él está ya «bastante bien» en el aspecto físico, después de jugar prácticamente todos los partidos del curso, a pesar de que llegó bajo de forma y sin hacer pretemporada. «Me encuentro ya bastante mejor tras un mes jugándolo prácticamente todo. He tenido algo de mala suerte con el gol, pero estoy convencido de que desde este domingo vamos a cambiar esa dinámica», subraya.