El diván de Carletto
El italiano exige un cambio de actitud tras el «desastre» de Vallecas. La Juventus examina mañana a un Madrid frágil.

Ancelotti aún no ha dado con la tecla para que el Madrid funcione.
«La ceja de Ancelotti nos muestra el camino», reza una de esas pancartas que llaman la atención en el Bernabéu, donde el Madrid no termina de redondearse como equipo pero al menos es más solvente y fiable que en sus sofocantes desplazamientos. Carletto es uno de esos técnicos poco intervencionistas que conceden el protagonismo a los jugadores, mucho más del perfil de Luis Molowny, Vicente Del Bosque o Jupp Heynckes que de José Mourinho.
Aún no ha dado con la tecla y divide al madridismo, pero responde al estereotipo de entrenador llamado a conquistar Europa con los merengues. El bondadoso preparador de Reggiolo, con mejor imagen que prestaciones desde su aterrizaje en Barajas, estalló y se sinceró tras sufrir otro sofoco en Vallecas, donde su Madrid fue bailado por un equipo con un presupuesto cinco veces menor de lo que costó sólo Illarramendi. «La segunda parte fue un desastre. Cuando reabres dos veces seguidas un partido que ganas 0-3 no es casualidad. Hay que cambiar y quitar superficialidad», espetó en la sala de prensa del feudo franjirrojo. Discreto él, evitó señalar culpables en público y garantizó que los problemas se tratarán en el «vestuario». Agarrados cada vez más a sus megaestrellas, los blancos pasarán por el diván de su dubitativo entrenador, incapaz por ahora de equilibrar a un grupo que convierte los partidos en vertiginosas montañas rusas. Ancelotti tiene un problema con los centrales y los laterales. Ha encajado siete goles en tres partidos y nada menos que 16 en 12 jornadas de Liga.
Y mañana les espera un examen complicado en Turín, con arbitraje del inglés Howard Webb, el que condujo la final del Mundial de Sudáfrica
Con apenas dos puntos en su casillero, tras sendos empates frente al Copenhague y el Galatasaray, la Juventus de Conte necesita vencer para seguir con serias opciones de clasificación y no depender de los turcos.