balonmano. liga asobal
Fieles hasta en las derrotas
Un autobús de aficionados leoneses apoyó al Ademar en Valladolid.

La afición leonesa no faltó a su cita con el derbi y sus cánticos, bufandas y banderas se dejaron notar, y mucho, en las gradas del pabellón Huerta del Rey.
La liga española de balonmano ha perdido potencial pero el derbi entre León y Valladolid mantiene sus connotaciones de partido especial. Ambos equipos lo tienen interiorizado y sus respectivas aficiones también. Son muchos años rivalizando en la grada y las tradiciones están para mantenerlas.
Máxime cuando el derbi de este año es el más autóctono que se recuerda en muchos años. Más de la mitad de la plantilla de ambos equipos está conformada por gente de la cantera, jugadores de casa para hacer frente a la crisis. Producto de la tierra para seguir manteniendo unos valores y el escudo.
Unos valores que identifican también a la afición leonesa. Por eso varias decenas de aficionados maristas llenaron ayer el autobús puesto por el club para apoyar al equipo en Huerta del Rey.
Su calor y sus cánticos se notaron durante todo el encuentro aunque todo su ánimo no tuvo al final la recompensa de la victoria marista en el derbi.