Sin miedo en Sochi
Seis comités olímpicos han recibido amenazas mientras 70.000 soldados velan por la seguridad en los Juegos Olímpicos de Invierno.
Vista general del estadio de Cauldron en Sochi, Rusia, donde se celebran varias pruebas de los Juegos Olímpicos de Invierno.
La zona de Sochi está vigilada por 70.000 soldados y agentes de seguridad con el sistema ‘counter-IED’ que sirve para detectar y desintegrar bombas colocadas en los caminos. Policías con perros inspeccionan todas las estaciones y aeropuertos de Rusia. Las aerolíneas que vuelan al país han sido alertadas por las autoridades estadounidenses sobre posibles bombas a bordo y el Comité Olímpico Austríaco (ÖOC) ha confirmado haber recibido una carta en la que se amenaza a dos de sus deportistas con ser secuestradas.
Sin embargo, el ánimo de la mayoría de los atletas españoles desplazados a los Juegos Olímpicos está lejos del terror. «Mucha gente me ha hablado de la seguridad y de los líos que están habiendo ahora, pero a mí no me preocupa mucho. Sé que el país se ha volcado mucho en esta Olimpiadas y van a intentar hacer lo mejor para que no haya ningún problema», asegura el ‘snowboarder’ Lucas Eguibar.
«Se ha oído hablar de que hay que vigilar, de que quieren atentar, pero miedo no tengo porque la vida es el destino y si toca, toca. Va a haber mucha seguridad y tenemos que estar tranquilos, pensar en lo nuestro y en que no nos pase nada», asegura con mentalidad confuciana el esquiador Ferran Terra. «Es un tema que todos nos planteamos porque está en el orden del día, pero tenemos que confiar en que todo va a salir bien y en que va a haber la seguridad suficiente. Además, está fuera de nuestros manos y tenemos que confiar en ello porque esta es la actitud más positiva que tenemos. Al final hay que estar tranquilos porque nosotros no podemos hacer nada», insiste la esquiadora Laura Orgué. En Sochi los deportistas se mantienen aislados en una villa olímpica apartada en lo alto de un monte entre grandes medidas de seguridad. Algunos que ya conocieron las instalaciones y medidas similares en el Preolímpico de esquí de 2013 sostienen que la calma debería ser la nota dominante
«Oyes comentarios en la tele, se han visto cosas... pero voy con la menor preocupación porque es un país potente en seguridad. El año pasado ya estaba asombrado por los sistemas de seguridad que había. Estoy muy tranquilo», dice el esquiador Javier Gutiérrez. «No es un tema que me preocupe mucho. No tengo miedo. Confío en la policía rusa y en toda su seguridad», le secunda su compañero Álex Puente.
Mientras tanto, el director del Centro Nacional Antiterrorismo de Estados Unidos, Matthew Olsen, asegura que las mayores amenazas proceden del grupo terrorista Amarat Kavkaz, relacionado con la red de Al Qaeda. Además, al menos seis comités olímpicos nacionales han recibido amenazas terroristas, aunque el COI asegura que «son creíbles». De hecho, a pesar del mensaje del Comité Olímpico Internacional, varios países -entre ellos Estados Unidos y Francia- se han tomado en serio las advertencias.