FÚTBOL
La pérdida del revulsivo
Ancelotti lamenta quedarse sin Jesé, su jugador número doce

Jesé Rodríguez se retuerce de dolor tras caer lesionado en el partido de Liga de Campeones.
Jesé Rodríguez lloró, más de impotencia que de dolor físico, cuando en el vestuario del Real Madrid los médicos le realizaron el martes por la noche la conocida ‘prueba del cajón’ en su rodilla derecha, comprobaron que la articulación estaba inestable y ya le avanzaron que seguramente tenía roto el ligamento cruzado anterior y tendría que permanecer seis meses de baja. Apenas una hora después, la grave dolencia se confirmaba a través de la resonancia magnética. Freno en seco a su progresión geométrica en su primer año como integrante de la plantilla de uno de los mejores clubes del mundo.
Sus familiares, los médicos y Ginés Carvajal, su representante, le explican que es muy joven, sólo 21 años, y que volverá en plena forma el curso próximo. Hay muchos casos de jugadores que han regresado a un gran nivel y la cirugía ha avanzado una barbaridad. Quizá el mejor y más cercano ejemplo lo tenga Jesé en el también delantero Diego Costa, hoy internacional por España, indiscutible en el Atlético y capaz de discutirle incluso el ‘pichichi’ al voraz Cristiano Ronaldo. El ‘Peleas’ de Lagarto es mucho más fuerte física y mentalmente que cuando, en el verano de 2012, sufrió una rotura del cruzado anterior y el menisco de su rodilla derecha.
Jesé conoció la desgracia un día después de comparecer junto a Ancelotti y hacer gala de una humildad desconocida como estrella de los equipos inferiores. Superó de un salto dos categorías en la ‘fábrica’ del Madrid.
Del juvenil, al Castilla, donde el año pasado marcó 22 goles y superó el récord del que disfrutaba Emilio Butragueño con el filial (21). De chaval, alternaba actuaciones brillantes con comportamientos deleznables.
Llegó a ser suspendido 15 partidos por pegarle a un árbitro. Bien asesorado, entendió que su rol cambió al llegar a la élite. «Ya hubiera firmado lo que he alcanzado antes de iniciarse la temporada. Tengo que agachar la cabeza, aprender y asumir un papel secundario en el equipo», dijo horas antes de la maldita carga del bosnio Kolasinac.
«Es una pena. Se trata de una pérdida importante porque lo que ha hecho Jesé es fantástico y nos sorprendió a todos. Nos ha ayudado mucho en su primera temporada. Le esperamos», subrayó Carlo Ancelotti ante los periodistas, antes de recordar que él padeció la misma lesión con 22 años.
Cristiano acababa de igualar el récord de Puskas (242 goles) como cuarto máximo realizador en la historia del Madrid pero hablaba de «un palo muy grande». Sergio Ramos ya anticipaba que querían «dedicarle una victoria en el clásico».
A Jesé le persigue un gafe en la ‘Champions’, donde sólo ha disfrutado de poco más de una hora en cinco partidos y ha jugado dos como titular —en uno fue cambiado pasada la media hora y en otro se retiró lesionado a los tres minutos—, pero su aportación en la Liga ha sido enorme. Nadie duda de que regresará.