Dos carreras con el sello de la escudería alemana

Hamilton, exultante, escoltado en el podio por Rosberg y Vettel.
El inicio del Mundial no puede ser más propicio para la escudería alemana Mercedes. Después de varios años en los que las expectativas se habían quedado en agua de borrajas, en el presente inicio del campeonato su solvencia le ha permitido sumar dos triunfos, el primero de la mano de Rosberg y el de ayer protagonizado por Hamilton. Y además, con una ventaja considerable respecto al resto de rivales, entre ellos Red Bull.