FÓRMULA 1
Ferrari mejora pero no lo suficiente para que Alonso puje por el podio
Fernando Alonso se bajó del F14-T el domingo con un sabor agridulce en la boca. El asturiano cuajó una buena carrera en el GP de Malasia, de menos a más, que le llevó a repetir el cuarto puesto de Australia. El Ferrari se adaptó mejor al circuito de Sepang que al trazado de Melbourne, pero aún queda mucho camino que andar.
En la salida se notó que el F14-T sufre mucho más de lo que a los aficionados se les había prometido en pretemporada. Parecía que «este año sí», pero la realidad ha golpeado con dureza: no están a la altura. Por eso, ver a Alonso en tercera posición del Mundial ha servido para que algunos ya empiecen a adjudicar poderes milagrosos al piloto asturiano.
El Ferrari no es el mejor coche de la parrilla, ni de lejos, y sufre notablemente en las peleas directas con coches como los Red Bull, los McLaren o incluso los Force India. A Mercedes no se le puede meter en este saco, porque están en otro mundo. Pero son coches duraderos.
Aerodinámicamente es un coche muy completo, pero el problema de tracción y de fuerza lastra demasiado su rendimiento. Aunque los resultados de Alonso en estas dos últimas semanas ha tapado las carencias de la ‘Scuderia’, dentro del equipo son conscientes de que esto no es suficiente. Tanto Alonso como Domenicali coinciden en que tienen identificado el campo de trabajo en el que deben dedicar las próximas semanas en Maranello, pero antes tendrán que pasar el trago de Baréin, el lugar donde Alonso logró su primera victoria con Ferrari.