FÚTBOL
La Ponferradina da un baño al líder
El equipo berciano resurge a domicilio tras más de siete meses sin ganar fuera y, además, lo hace frente al Dépor

Yuri, que regresaba al equipo tras cumplir sanción, marcó el segundo gol y fue un poco más allá y estampó el nombre de Saúl junto al suyo propio en la camiseta verde que ayer lució la Ponferradina (Yuri-Saúl)
La Deportiva vuelve a sonreír y coge aire en la tabla (0-3). Lo hace en Riazor, donde nadie lo esperaba. Pero el deporte tiene estas cosas y por eso suscita pasiones. La Ponferradina cuajó el partido soñado precisamente en el día señalado, el del adiós de Saúl, que deja el fútbol. Ante un rival histórico y en un campo de Primera.
Los astros se alinearon y los dioses se conjuraron para que así sucediera. Bendito sea el fútbol. Los jugadores de la Deportiva homenajearon a Saúl Fernández antes del encuentro después de que el centrocampista anunciara su retirada del fútbol este pasado martes. Saltaron al campo enfundados en una camiseta en la que se podía leer ‘Fuerza Saúl, estamos contigo’.
Yuri, que regresaba al equipo tras cumplir sanción, fue un poco más allá y estampó el nombre de Saúl junto al suyo propio en la camiseta verde que ayer lució la Ponferradina (Yuri-Saúl). El precioso detalle no cayó en saco roto y la afición herculina se lo reconoció con un sonoro aplauso. No en vano, Saúl no era un desconocido para la hinchada de Riazor. Allí jugó durante tres temporadas antes de recalar en tierras bercianas y también se jugó los tobillos, lo que le ha terminado apartando del fútbol definitivamente tras un rosario de lesiones.
En el arranque del choque los focos se posaron sobre Yuri. El brasileño encontró una autopista libre de peajes por la banda izquierda. Le fue un juego de niños ganar la espalda a Laure cada vez que quiso. También se impuso en todos los balones por arriba. Sus compañeros le buscaban continuamente y él respondía sin despeinarse.
El primer aviso serio del partido, sin embargo, corrió a cargo de Acorán. Fofo le filtró un balón entre la defensa del Dépor y le dejó mano a mano con Lux, pero el juez de línea indicó un fuera de juego inexistente. En el ataque posterior la Deportiva volvió a la carga. Yuri dibujó una diagonal preciosa desde la izquierda hacia el centro y una vez dentro del área deportivista colocó el empeine con la intención de mandar el balón al palo largo, pero Lux le adivinó las intenciones y realizó una intervención felina para atajar el peligro. Yuri parecía tocado por una varita mágica, quizás la de Saúl. El brasileño lo estaba haciendo todo bien. Se encontraba en todos los sitios y en todos los sitios ganaba la batalla. Fernando Vázquez situó entonces a Lopo encima de él. Entre Laure y Lopo consiguieron reducirle ligeramente, pero Fofo y Acorán tomaron el relevo en las ofensivas de la Deportiva. Entre ambos fabricaron el primer gol berciano. Trenzaron una estupenda pared en el pico del área y una acción desafortunada entre Lux y Laure hizo el resto. El rechace al lanzamiento de Acorán rebotó en el defensa blanquiazul y se coló en la portería del Dépor.
Sólo a partir de ese momento reaccionó el líder, que apenas había ofrecido señales de vida en ataque. El fántastico trabajo en la presión de los de Claudio Barragán estaba martirizando al Dépor, que se veía sorprendido por las eléctricas contras bercianas. Los últimos veinte minutos de la primera parte fueron un querer y no poder del Dépor. Juan Carlos puso la sal y la pimiento por el carril izquierdo y Sissoko quiso empujar, pero con eso no les alcanzó a los gallegos. Todo el bagaje ofensivo del Dépor en la primera parte fue un disparo de Juan Carlos desde el balcón del área tras un brillante taconazo de Rabello. Fue, prácticamente, la única vez que Santamaría tuvo que intervenir en el primer acto. Y solucionó el problema con una gran estirada.
Tras el paso por vestuarios la decoración del encuentro varió por completo. El Dépor adelantó líneas y embotelló durante los primeros minutos de la segunda parte a la Ponferradina en su campo. Una jugada de estrategia, sin embargo, volvió a cambiar la dinámica del partido. Fofo botó una falta desde el vértice derecho del área deportivista, Robusté tocó el balón con la cabeza hasta el primer palo, y allí Yuri solamente tuvo que peinarla para marcar el segundo gol del equipo berciano.
El tanto dio alas a la Deportiva, que aunque sufrió en ciertos momentos, también fue capaz de estrellar dos balones al palo (Fofo y Javi Lara). Hasta que llegó el tercer gol berciano. A la segunda, después de un fallo incomprensible de Acorán, fue la vencida. Javi Lara se internó por el pasillo izquierdo hasta el fondo y tocó hacia el punto de penalti. No falló Berrocal, que acababa de entrar y puso la sentencia llegando desde atrás.
De ahí al final, Santamaría tuvo que intervenir en tres ocasiones, siempre protagonizadas por Toché. Las resolvió de maravilla, especialmente un cabezazo a bocajarro del delantero que despejó sacándose de la chistera una manopla espectacular. Un final feliz para la mejor Deportiva de la temporada, que con el triunfo escapa un poquito más de la zona de descenso.