fútbol
Un punto más hacia la salvación
La Deportiva consigue un trabajado empate en Ipurúa que mantiene a los bercianos a cuatro puntos del descenso.
Samuel golpea el balón en un lance de un partido en el que la Deportiva conseguía un punto en el feudo del Eibar que puede valer su peso en oro para alcanzar la ansiada permanencia en la Segunda División.
Vino la Ponferradina a Eibar buscando la seguridad defensiva y se lleva un sabrosísimo punto de un campo complicado como es Ipurúa (0-0), feudo de uno de los claros candidatos al ascenso como es el sorprendente Eibar de Gaizka Garitano.
Los de Claudio se repusieron incluso a un contratiempo como la lesión de Yuri, que se produjo a los tres minutos de juego, se pusieron el mono de trabajo, ayer en tierras vascas de un blanco impoluto, y achicaron todos los balones que el Eibar enviaba en largo, fiel a su recetario futbolero en muchas fases de la contienda. Gran trabajo de la defensa y el portero visitantes, si bien la Deportiva no fue capaz de crear apenas peligro salvo en un disparo lejano de Javi Lara que detuvo sin problemas Xabi Irureta. Es el principal ‘debe’ de un buen empate fuera de casa.
La octava igualada lejos del Toralín y que pone a la Deportiva con 48 puntos en la tabla, en medio del fregado. El primer contratiempo serio para los bercianos llegaba con la lesión de Yuri, suplido por Jesús Berrocal apenas a los siete minutos de partido. Una lesión muscular en la parte posterior de la pierna apartaba al delantero estrella del equipo, mientras en el otro bando, era Jota Peleteiro el que monopolizaba el peligro. Tras un primer aviso, opción clarísima a los 14 minutos, recibiendo un pase en profundidad y estrellándose en el acierto de Santamaría, que despejaba a córner en lo que sería la primera de varias intervenciones decisivas. El encuentro entraba en una fase tranquila, donde el Eibar quería pero no podía y la Deportiva se defendía con orden pero con escasa profundidad. Rompía esa dinámica Javi Lara sobre la media hora, con un disparo que atrapaba Irureta con seguridad. En el cuarto de hora final del primer periodo, acoso vasco a través de las penetraciones por las bandas. Morales sacaba un chut desde el vértice del área, raso, seco, que Santamaría atajaba en dos tiempos, y después era Morales el que perdonaba, estrellando el esférico en el cuerpo de un zaguero berciano.
Monólogo local
Los eibarreses estaban lanzados, entrando bien por las dos bandas y moviendo el esférico con seguridad y rapidez. Una apertura desde el costado derecho del ataque la remataba de primeras Morales, pifiando el remate a los 39 minutos. Los de Gaizka Garitano presionaban bien la salida más técnica de la Deportiva, buscando colgar balones peligrosos en pos de la referencia Arruabarrena, pero los centrales de la Ponferradina estuvieron muy atentos, rechazando multitud de balones. Abría el segundo periodo con el Eibar reforzando su dominio y sus balones en largo en busca de remates o bien de segundas acciones. Le costaba más mover el esférico al equipo de Claudio Barragán, y la claridad ofensiva iba menguando en bando y bando, pasando los minutos en una noble disputa en la zona ancha, pero con el apartado de oportunidades de gol casi virgen para los dos equipos. Las acciones a balón parado también eran un buen argumento para las intentonas azulgranas, pero curiosamente el que creó peligro con la testa fue Acorán en una buena llegada de la Ponferradina por el costado izquierdo del ataque. Su testarazo lo atrapaba bien colocado el meta armero. Los dos banquillos comenzaban a mover sus peones, intención atacante en Garitano con las entradas de Capa y de Urko Vera, y algo más conservadora en Barragán al dar paso a Rueda por un agotado y desafortunado Fofo.
Antes de retirarse, Arruabarrena fallaba un remate de cabeza en el minuto 77, pero tres más tarde llegaba la oportunidad más clara de los guipuzcoanos. Jota penetra en una veloz diagonal, saca un disparo raso que Santamatría despeja con apuros, con el pie, yendo la pelota al punto de penalti, donde Urko Vera solo tenía que poner el pie para embocar.
Se cruzó en su trayectoria la providencial pierna de Bellvis, acabando el esférico en córner. Más apuros para los del Bierzo cuando el propio Bellvis, previendo una contra eibarresa, agarraba a un adversario de manera prolongada y el trencilla lo veía. Segunda amarilla y a defender con diez, entrando ipso facto al campo Alberto Aguilar por Javi Lara para equilibrar la zaga berciana. El equipo se esmeró en el trabajo final en forma de varios balones colgados, jaleados por el fondo de Ipurúa como si fueran medio gol, acabando la contienda tal y como había arrancado, sin goles.
Es un más que valioso punto para la Ponferradina, ayer firme en el trabajo de destrucción y no dejándose amedrentar por un escenario como el pequeño campo eibarrés, que aunque finalmente no se llenó, sí empujó a los suyos durante todo el partido. La salvación está algo más cerca para los bercianos.