El Madrid explota con la ‘Décima’
Miles de personas acompañan al equipo en el Bernabéu para celebrar el título con un espectáculo de luz y color que ensalza el valor de la Liga de Campeones.
Ramos y Casillas con el hijo de Íker. Fueron los jugadores más aclamados por la afición del Madrid que acudió al Bernabéu.
El césped del estadio Santiago Bernabeu, el lugar que mejor representa la gloria y la historia del Real Madrid, puso el punto y final a la intensa jornada de celebraciones a la que fue sometida la plantilla y la afición del club blanco.
Casi veinticuatro horas de recorrido con la Décima ‘orejona’, lograda en Lisboa ante el Atlético de Madrid. El final de un camino que arrancó meses atrás, en septiembre, y que finalizó de manera feliz para la entidad.
El césped ejerció de escenario. El enorme cubo formado por cuatro pantallas gigantes en sus caras en las que se retransmitió el sábado la final para los asistentes al Santiago Bernabeu permaneció instalado sobre el verde. Un balcón instalado en la parte superior de la caja arroparía después a los protagonistas, con la Copa en la mano.
Alrededor del círculo central, una reproducción de cada una de las Copas de Europa logradas por la entidad blanca abrazaba la figura geométrica fija en el círculo central.
El presentador y showman televisivo Miki Nadal fue el animador del acto, el agitador de un público que abarrotó las gradas del Bernabeu desde horas antes del inicio, que comenzó con casi sesenta minutos de retraso sobre el horario previsto.
El terreno de juego madridista fue el colofón a las celebraciones del equipo, que tras acudir a la Fuente de La Cibeles a primera hora de la mañana del domingo, después de aterrizar procedentes de Lisboa, inició por la tarde todo su recorrido.
Los jugadores partieron pasadas las 20.15 horas de Valdebebas en un autocar que les transportó en primer lugar a la sede de la Comunidad de Madrid, en la Puerta del Sol, donde fueron recibidos por miles de aficionados. Salieron al balcón con la Copa y fueron recibidos por el presidente Ignacio González.
A continuación acudieron al Ayuntamiento de Madrid, en Cibeles, donde esperaba la alcaldesa Ana Botella y donde se completaron los discursos y alocuciones.
Ya en el estadio, los jugadores y el cuerpo técnico recibieron el último baño de multitudes.
El estadio quedó a oscuras, al amparo del juego de luces y sonido que dio la bienvenida a la plantilla madridista mientras las pantallas rememoraban cada una de las Copas que iluminan la historia de la entidad. Goles históricos coreados por los 70.000 espectadores presentes en las gradas del estadio al son y a la algarabía del vídeo musical con la canción del Real Madrid grabada por los jugadores.
Un pasillo desde el vestuario al centro del capo fue recorrido por cada miembro del plantel. Uno por uno. Sergio Ramos e Iker Casillas, inseparables desde que alzaron la Décima, fueron los más aclamados. El público se entregó a ambos. Especialmente al defensa, que se arrodilló sobre la alfombra que marcó el recorrido del césped al balcón.
En la cúpula, en el centro del terreno de juego, la décima Copa de Europa fue elevada por toda la plantilla mientras el juego de luces y fuegos artificiales iluminaban el cielo de Madrid al ritmo del ‘We are the Champions’ clásico del grupo Queen, un clásico que delata cada gran éxito deportivo.
Los jugadores bajaron después al césped y dieron una vuelta de honor al estadio para dedicar la Copa. En ese momento fueron acompañados por sus familiares. Por sus hijos. Xabi Alonso, Di María, Álvaro Arbeloa, Gareth Bale y, también, Iker Casillas estuvieron acompañados de sus pequeños en la fiesta.