fútbol
La victoria de la salvación
La Deportiva quiere despedirse de su afición en esta temporada con un triunfo que le dé la continuidad en Segunda. El empate y la derrota también pueden valer.

Fofo, a la izquierda, no podrá jugar el sábado.
Todo el deportivismo está concienciado de que el sábado es el día. Quizá por eso y como ya se esperaba desde la pasada semana, el club decidió colocar el precio de todas las entradas a cinco euros para intentar llenar el estadio o por lo menos dotarlo de un gran número de seguidores. El decano del fútbol castellano y leonés tiene la oportunidad de lograr la permanencia y no dejar para una infartante última jornada los deberes.
El equipo de Claudio firmará la permanencia con un triunfo ante el Girona FC. Los jugadores quieren sacar adelante el partido y despedirse de la afición con una fiesta, la de la salvación. La victoria haría que no hubiese que mirar a ningún otro campo. Pero la Deportiva se puede salvar este sábado empatando e incluso perdiendo. Eso sí, en esos casos la permanencia estaría sujeta a lo que pasase en otros campos. Un empate le valdría a la Deportiva este sábado en caso de que o Real Madrid Castilla o Real Mallorca no ganasen o si el Real Jaén pierde. Y la derrota, si ni Real Madrid Castilla ni Deportivo Alavés vencen y además pierde el Real Mallorca. Ésas son las cuentas más claras y directas, aunque se podría entrar a desglosar otras más complejas y condicionadas a los empates a puntos entre diversos conjuntos.
Tan igualada está la Liga que podría darse el caso de que acabase con un séxtuple empate a 51 puntos entre los equipos situados entre los puestos 16 y 21, de los cuales tres se salvarían y los otros tres bajarían a Segunda División B.
Paso de gigante
Óscar Ramírez destacó ayer la importancia del triunfo logrado en Jaén para acercarse a la salvación. El defensa es optimista sobre el choque del sábado y espera que la Deportiva pueda jugar con la ansiedad del rival: «No está hecho, pero hemos dado un paso muy grande. Hay que rematarlo en casa el sábado. Sabíamos que el Real Jaén es un equipo difícil, que juega bien el balón. Hay que saber sufrir y es lo que pasó. Brillante no fue el partido, pero trabajamos bien, sobre todo defensivamente. No dimos casi opción al rival de crear ocasiones de gol. Sabíamos que si ganábamos, casi era la salvación. Tenemos pie y medio en ella y de ahí que nos abrazásemos y mostrásemos nuestra alegría al acabar el partido. El Girona FC sabe que si no gana, puede decir adiós. Va a venir aquí con presión, a ganar. Tenemos que saber jugar con su presión. Es el último partido en casa y la afición se merece una victoria y buen partido. Espero que podamos celebrarlo todos juntos».