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Talento leonés en los Estados Unidos
Marina Ramón y Celia Gallego reciben una beca para jugar en la Liga Universitaria.

Marina Ramón y Celia Gallego.
El verano pasado, la cantera del baloncesto leonés daba una buena noticia. Héctor de Prada, jugador del Agustinos-Eras, que logró el ascenso a Liga EBA, se benefició de una beca del SAI-Service que le permitió hacer las maletas rumbo a Estados Unidos. Allí disputó la Liga Universitaria.
Este año, son otras dos jóvenes jugadoras leonesas las que se van a hacer las Américas, gracias a esta misma beca. Marina Ramón y Celia Gallego tendrán una oportunidad única de crecer como jugadoras y de aprender en una de las mejores ligas universitarias del mundo.
No jugarán ambas en la misma categoría. Marina Ramón, que con 19 años es más joven que su compañera, firma por la Newman University de Kansas, que pertenece a la NCAA II, el nivel intermedio de la Liga Universitaria.
Por su parte, Celia Gallego de 20 años jugará, a partir de agosto, en el primer nivel de la NCAA, el más competitivo de este campeonato, en el College of Southern Maryland. Marina Ramón es una ala-pívot de 1,83 metros de altura, natural de Ponferrada. En la temporada 2009/2010 fue nombrada mejor jugadora berciana, lo que le valió el fichaje por la poderosa cantera del Perfumerías Avenida de Salamanca.
Tras dos campañas en el juvenil charro, fichó por la cantera del Rivas Ecópolis de Madrid, actual campeón de España. La joven jugadora militó el curso anterior en el filial del equipo rojo, también en la Primera División Nacional.
Allí ha vivido un gran año, ya que consiguió con su equipo la clasificación para la Final Four de Madrid, donde realizó una buena actuación, alzándose con el campeonato.
Por su parte, Celia Gallego es natural de León. Se trata de una alero de 1,75 metros de altura, que se formó como jugadora en el Aros.
Estos últimos tres años ha estado enrolada en el Club Baloncesto Femenino León, el equipo de la Universidad, que juega en la Primera División Nacional, tercera categoría del baloncesto femenino español.
La jugadora universitaria ha declarado sentirse «muy contenta, porque mi sueño era jugar en Estados Unidos. He tenido que estudiar mucho para lograr la beca».