BALONCESTO
Pau Gasol marca territorio
Antó 33 puntos en el cómodo estreno de España frente a la débil Irán
Pau Gasol se convirtió en el ‘jefe’ de España. Anotó y defendió con el poderío que le caracteriza
España debutó con ganas. Con ganas de comenzar la Copa del Mundo. Con ganas de demostrar su condición de favorito. Y con ganas de acabar cuanto antes y con todos los jugadores que participaron sanos. Que no es poco ante unos rivales que, en ocasiones, midieron mal su ímpetu hasta convertirlo en peligroso (60-90).
Juan Antonio Orenga no arriesgó lo más mínimo. A Felipe Reyes no le dejó ni calentar. El pívot cordobés probó el estado de su gemelo izquierdo con unos pequeños saltos antes de calentamiento y se sentó en el banquillo a ver a sus compañeros. No merecía la pena más esfuerzos inútiles. Habrá una ocasión mejor y más trascendente para alcanzar su internacionalidad 200. Lo mismo pasó con Serge Ibaka, que tampoco jugó por una sobrecarga.
Con este panorama, Víctor Claver tuvo que ayudar en las rotaciones interiores con los hermanos Gasol. Sí debutó Álex Abrines, el nuevo ‘chico de oro’.
Comenzó el segundo cuarto, y estrenó su cuenta anotadora con el equipo nacional tres minutos después. Otra figura ganada para la causa. El partido duró, como cantaba Joaquín Sabina, «lo que duran dos peces de hielo en un güisqui on the rocks», la radiografía de un suspiro.
Exactamente, los 59 segundos que le costó a Pau Gasol anotar el primer punto de España en este Mundial. Los iraníes podrán contar que dominaron el partido en dos ocasiones (3-2 y 6-4) y que vieron cómo un ‘allstar’ poseedor de dos anillos les trató con el respeto que se merecían, jugando a su mejor nivel para cerrar el partido (9-21) en los apenas siete minutos que disputó en el primer cuarto. El ‘4’ logró 12 puntos sin fallo alguno en ese tiempo (acabó con unos impresionantes 33) y dio una sensación de dominio absoluto del partido, que no tenía sólo que ver con la superioridad sobre cualquiera de sus pares, sino con un talento del que pocos pueden presumir, y menos en este torneo.
El partido fue cosa de uno, pero hay que agradecer el esfuerzo de Haddadi y de Kamrani por complacer a su pequeña pero ruidosa hinchada.
El pequeño base persa mostró velocidad, insistencia y el desparpajo de un juvenil pese a sus 32 años y alcanzó los 18 puntos (16 en la primera mitad). Con el habitual dominio de Pau y Marc (tan aplastante que parece hasta demasiado fácil), Rudy Fernández y Navarro recordaron, por si se le había olvidado a alguno, que los exteriores son buenos. Muy buenos.
Junto a Sergio Rodríguez, Ricky y compañía, no sólo están para desatascar, también están ahí para resolver. El marcador fue lo de menos, apenas alguno lo miró. Era un partido para medir sensaciones. Y fueron positivas. Poco más se podía pedir.
La lectura del Grupo A tras la primera jornada es muy clara. La diferencia entre los cuatro favoritos con respecto a Irán y Egipto es tan evidente que en los días que restan sólo se definirán las posiciones en las que España, Francia, Brasil y Serbia. Hoy a la selección de Orenga le toca jugar contra Egipto (22.00 horas por Cuatro).