Benzema rescata a un Madrid sin alma
La actitud pasiva y otro gol encajado a balón parado complican la vida a los blancos ante el modesto Ludogorets .
Karim Benzema celebra el 1-2 ante el Ludogorets durante el partido de la Liga de Campeones.
Frente a un rival de tercera fila pero que se empleó con mucho más coraje y orgullo que los campeones de Europa, Carlo Ancelotti tuvo que recurrir a todas las estrellas para que su equipo remontase (1-2) y evitara el ridículo en un duelo que señaló a jugadores como Marcelo, Illarramendi, Modric o Bale, y acabó con Cristiano Ronaldo tocado tras recibir una fea entrada. Karim Benzema salió como revulsivo, cumplió a la perfección su papel y logró el gol del triunfo en un choque en el que los búlgaros rozaron la proeza, como en Anfield, pero acabaron derrotados y molestos con el árbitro escocés. Iker Casillas realizó dos intervenciones de mérito pero volvió a encajar un gol a balón parado.
Para no haber «rotaciones programadas», según dijo Carlo Ancelotti en la víspera, el técnico italiano cambió bastantes piezas en su engranaje. Jugó Arbeloa en lugar de Carvajal, entraron Illarramendi y Modric para dar descanso a Kroos y James, e irrumpió Chicharito en ataque para que Benzema pudiera vivir relajado el duelo desde el banquillo hasta que tuvo que acudir al rescate. El que no para es Cristiano, que deseaba jugar en Bulgaria para dar caza a Raúl como máximo goleador de la Champions y se quedó a dos goles del ‘7’. A pesar de estos movimientos que daban una oportunidad a jugadores españoles que reclaman más minutos, el campeón de Europa salió adormilado a Sofía. No debe de motivar mucho a los favoritos saber que el equipo más laureado del mundo se mide a un recién llegado, a un equipo que hasta hace tres años ni tan siquiera había alcanzado la élite en Bulgaria. Este partido y el largo viaje les sobraba a los merengues, que estrenaron en competición oficial el traje negro con el dragón, pero representaba todo un acontecimiento para el modesto rival y todo su país.