BALONMANO
Golpe de timón en aguas bravas
El Abanca Ademar reivindica sus señas de identidad frente a un Bern Muri que paga los platos rotos del partido ante el Aragón. La grada, dubitativa al principio, aplaude la entrega del equipo

Darko Dimitrievsky lanza a portería ante la oposición de los defensores Prachar Martin y Myffenegger
El Abanca Ademar resolvió sin demasiados problemas la eliminatoria europea frente al Bern Muri (29-21), rival que pagó los platos rotos de una semana complicada por la mala imagen que ofreció el equipo ante el Balonmano Aragón. Era el momento de dar un golpe encima de la mesa, de reivindicarse. Y no iba a ser fácil.
Entre la afición aún reverberaban los reproches lanzados por un sector de la grada. Pero los de Dani Gordo apretaron los dientes, sobre todo en el último tramo del encuentro, y supieron sobreponerse a las críticas, con un Nacho Biosca entonado, una defensa agresiva y un ataque efectivo, si bien fue en esta faceta del juego donde más imprecisiones acumularon.
Los suizos aguantaron cincuenta minutos, aunque en ningún momento pusieron en peligro la clasificación del conjunto leonés, que trajo de Berna una renta de ocho goles, la misma diferencia que consiguió ayer.
No hizo falta acudir a un Mikel Aguirrezabalaga que volvía a la lista tras recuperarse de su lesión. El lateral de Zarautz tuvo una presencia testimonial en el encuentro, su primera toma de contacto después de tres partidos de penitencia. Hizo un gol.
Mayor protagonismo mostró Sergio Mellado. Dani Gordo apostó por el 5-1 de inicio y mantuvo este sistema durante casi todo el partido. También sumó muchos minutos Alberto Molina, que dirigió la orquesta con empeño. Cada vez tiene más confianza.
Pero no fue todo coser y cantar. El Bern Muri saltó muy fuerte al parqué, consciente de que sólo podrían atisbar la remontada si le imprimían un ritmo endiablado al choque. Encadenaron dos contras y llevaron al marcador un 1-2 de salida que Mario López amortiguó con una rosca afilada que dejó perplejo al portero Marjanac Dragan.
El Bern Muri corría en cada ataque, pero Biosca frenaba sus tentativas. También cometieron muchos errores en el lanzamiento. Los leoneses mantuvieron la cabeza fría en esos primeros diez minutos de pelea. Vejin hizo el 7-4, tras un parcial de 3-0; mientras, el conjunto helvético encontraba muchos problemas para percutir sobre la defensa local.
Pero no lo aprovechó el equipo ademarista, incapaz de sacarle partido a su primera superioridad, después de una gran acción de Leo Almeida sobre Getzmann, que permitió al Berna enjugar la desventaja y empatar a 8 en el minuto 17. Mario López falló al contragolpe y ellos no perdonaron en la réplica. Incluso llegaron a ponerse dos arriba (9-11), hasta que Vejin, muy activo en la primera mitad, limó esa diferencia. Después funcionó la conexión Carrillo-López para que el extremo leonés se resarciera del fallo anterior y empatara el partido. Darko Dimitrievsky hizo el 13-12 con el que se llegó al descanso.
Poco cambiaron las cosas tras la reanudación. Mellado continuaba en el avanzado y Kristensen cogía el relevo de Mario López para liftar desde el extremo dos balones que burlaron al meta rival. El acierto del jugador noruego y de Alberto Molina permitió que el Ademar se escapara (18-15) del equipo suizo, que volvió a empatar a 19 con gol de Getzman, que además sacó la exclusión de Mellado.
Dani Gordo llamó en ese momento a Mikel Aguirrezabalaga que tuvo que sacar su fusil para poner el 21-19, justo después de la irrupción del canterano Rodrigo Pérez de Arce, que apareció con un ciclón y anotó dos tantos consecutivos que conectaron con la grada. Faltaban quince minutos para el final y el Abanca Ademar, que tenía desde hace tiempo resuelta la clasificación, puso una marcha más y castigó el desgaste físico del Bern Muri. Pelearon todos los balones divididos, defendieron con intensidad y celebraron cada acción como si fuera la última. Richi, en el banquillo o en la pista, era el botón de muestra. La afición supo reconocer el esfuerzo y despidió con una ovación al equipo. Otros ocho goles de ventaja para espantar los tres últimos tropiezos en Liga. El próximo sábado visitan la cancha del Anaitasuna. «Una final».