mejor árbitro de segunda división
«El salto a Primera División de momento está muy complicado»
Jorge Valdés (León 1981) vio reconocida su buena labor arbitral a juicio de la prensa de la temporada 2013/14 con el trofeo ‘Guruceta’ otorgado por el periódico ‘Marca’ como mejor árbitro de la Segunda División. El colegiado leonés, que esta temporada será ‘centenario’ aspira a llegar a la élite.

Valdés posa con el trofeo ‘Guruceta’ al mejor árbitro de Segunda División.
Jorge Valdés, a pesar de su juventud, acaba de cumplir 33 años, es todo un veterano en la categoría de plata del fútbol español. El colegiado leonés afronta su quinta temporada en Segunda División, en la que será centenario al llevar ya 90 partidos dirigidos. Sin embargo, su explosión llegó en la pasada campaña, viendo reconocida su labor por la prensa con la consecución del trofeo ‘Guruceta’ que entrega el diario deportivo ‘Marca’.
—¿Que ha supuesto para usted el trofeo ‘Guruceta?
—Es de agradecer que la prensa deportiva reconozca tu labor, y más si se tiene en cuenta que la prensa es muy crítica con el arbitraje. Que valoren y premien tu trabajo a lo largo de una temporada es una satisfacción y alegría.
—A pesar de su juventud está a punto de ser ‘centenario’ en Segunda División.
—Sí, después de cinco años peleando en la categoría si todo transcurre con normalidad esta temporada llegaré a los 100 partidos dirigidos en Segunda División. Después vernos a dónde podemos llegar.
—¿Qué recuerda de su debut el 4 de septiembre de 2010 en un Huesca-Las Palmas?
—Son grandes y agradables recuerdos. Puedes hacer 100 partidos o más y realizar grandes arbitrajes, pero el primer partido siempre es especial.
—¿Qué ha cambiado en el arbitraje español de la élite?
—Creo que gracias a figuras como la de Manuel García Vega, que es nuestro director técnico a nivel nacional, el arbitraje español, sin ser profesional, se acerca bastante. Su gran labor hace que el arbitraje esté avanzando a pasos agigantados tanto física como técnicamente desde hace siete u ocho temporadas.
—Hablando de profesiones, ¿cómo se puede compaginar la de árbitro con la de policía local?
—Son dos profesiones que se asemejan mucho, porque en ambas tienes que tomar decisiones y no todos las entienden porque alguno siempre se siente perjudicado, pero hay que saber vivir con ello. Después, gracias a la ayuda de mis compañeros, al Ayuntamiento de La Bañeza y a administrar mis días libres y de vacaciones puedo ir conjugando ambas sin que nadie salga perjudicado.
—¿Qué ‘daños colaterales’ lleva compaginar ambas cosas?
—Siempre hay algún ‘daño colateral’, en este caso mi pareja que convive conmigo las 24 horas del día y a veces no podemos irnos de vacaciones por haber gastado días, y mis padres, que aunque viven en León a veces no tengo tiempo para verles. Son los eternos olvidados, pero siempre están ahí, y tanto mi pareja como mis padres saben que todo lo que estoy haciendo y consiguiendo es gracias a ellos, a su comprensión y a su ayuda.
—¿Cómo lleva su padre su estancia en Segunda División?
—Siempre me ha dicho que haga lo que yo se hacer. La temporada pasada fue una grandísima campaña, como me reconoce la prensa, aunque la clasificación del Comité Técnico de Árbitros no fue igual y sus palabras son siempre las mismas, que disfrute de la Segunda División y si luego llega el salto a Primera División, mejor, pero mientras que lo disfrute que es una categoría preciosa.
—¿Para cuándo el salto a Primera División?
—El salto a Primera División está muy complicado porque tengo grandísimos compañeros que están haciendo las cosas bien. Seguiré luchando por dar el salto a la élite, pero si éste no llega, trataré de mantenerme en esta categoría.
—Su padre, que fue árbitro de Primera División, ¿no le dice nada?
—Sí, por eso insiste que disfrute, que es una categoría muy bonita en la que puedes ser más libre al no haber tanta presión mediática como en Primera División. Trato de disfrutar y hacer mi labor lo mejor que se, y ¡ojalá! me queden muchos partidos en Segunda División.
—Sin embargo, ¿la presión en Segunda División comienza a ser mayor en función de los equipos que tenga que dirigir?
—Sí, y aunque mediáticamente estamos un poco más al margen que en Primera División, también es cierto que la Segunda División se está plagando con equipos con necesidades históricas de regresar a Primera y cada vez se están poniendo las cosas más difíciles por la presión que empieza a haber, aunque esto también es bueno porque te está preparando para Primera División en ese aspecto.
—Retrocediendo en el tiempo, ¿cómo ve el arbitraje de base?
—Para mí fue la etapa en la que más he disfrutado del fútbol, en la que hice grandes amigos y de la que guardo grandes recuerdos. Quiñones, Sanemeterio, Marchena son compañeros con los que compartí todas las categorías inferiores y que ya son algo más que compañeros.
—¿Cómo ve el nivel del arbitraje en León?
—Creo que León cuenta con muy buenos árbitros. Domínguez Zapatero en Segunda División B y Arias Rodríguez y Cordero en Tercera. Todos ellos pueden llegar más alto.