balonmano. copa ehf
Maña contra fuerza en Europa
Gordo: «Al poderío físico del Oporto tenemos que jugarle con cabeza».

El pivote gallego, Diego Piñeiro, en acción.
Francisco De Oliveira, pivote brasileño de 2,06 de altura y 110 kilos de peso. Amador Salina, pivote cubano de dos metros y 105 kilos. Hernández Borges, otro pivote cubano de 1,95 metros de estatura y 115 kilos de peso. Contra estas torres —y otras que están en lo físico en unas cifras parecidas— se las tendrá que ver la plantilla del Abanca Ademar mañana en Oporto en el encuentro de ida de la tercera ronda de calificación de la Copa EHF.
«Físicamente son unos bestias. El Oporto es un equipo que destaca por su físico poderoso», explicó ayer el entrenador del equipo leonés, Dani Gordo, que ya tiene todos los sentidos en ese encuentro que puede servir para catapultar al Ademar a la fase de grupos de la segunda competición continental en importancia después de la Liga de Campeones.
Evidentemente, querer competir de tú a tú con sus kilos y sus centímetros no parece la mejor estrategia para un equipo como el leonés cuyo plantel no tiene un poderío físico abrumador. Por eso la estrategia debe ser otra. «Al poderío físico del Oporto nosotros tenemos que jugarle con cabeza, intentando que las situaciones de uno contra uno no sean determinantes», añadió Gordo.
Así las cosas, ¿hay posibilidades de que vuelva a repetir el esquema defensivo en cinco-uno que tan buen resultado le ha dado en los últimos partidos? Es posible pero no seguro. «Todo dependerá de las circunstancias y de cómo se desarrolle el partido. Ya veremos», concedió el técnico que ayer dirigió un último entrenamiento en el Ceard antes de que el equipo se suba hoy al autobús para poner rumbo a Oporto a media tarde. En la ciudad portuguesa ya realizará hoy una sesión de entrenamiento para familiarizarse con la cancha donde el sábado, en la Dragao Caixa, intentará conseguir un buen resultado de cara al choque de vuelta dentro de una semana en León. El objetivo está claro: que al menos la eliminatoria quede abierta para la vuelta y poder sentenciar en el Palacio de los Deportes el pase a la fase de grupos.
En el seno del Abanca Ademar también se ha valorado de forma positiva el hecho de que sea una pareja de árbitros alemanes la encargada de dirigir el encuentro en el feudo del conjunto luso, un equipo hecho para competir en la Liga de Campeones como repetían ayer los jugadores del conjunto leonés para ilustrar el potencial de su rival en la cita de mañana sábado en la Copa EHF.