Lucha Leonesa. Especiales de Navidad
Venció el ‘cintobi’ solidario
El encuentro de los amigos de Yugueros y los de José Luis, excepcional en combates de judo y leonesa, por buena causa, que merecieron mejor grada.

Dos colores, dos luchas, un reto singular y una entrega solidaria que mereció mejor afición.
«Por un combate como este hago yo mil kilómetros». Lo decía Nacho ‘el de Matadeón’ comentando el que se acababa de disputar, en judo, entre David Flecha ‘Flechina’ y Héctor García ‘El Divino’.
Fue en el Luchódromo Ciudad de León, con el espíritu deportivo que atesoran dos Disciplinas (con mayúscula), como lo son el propio judo y la lucha leonesa. La ocasión, era tan grande como la propuesta por un «Sueño Solidario», para que no falten ni la alegría del juguete ni la justicia del alimento de mesas leonesas.
La pusieron en marcha Jorge Yugueros y José Luis Bajo, rodeados de otros entusiastas (entre los que estaban con su trabajo callado y continuado dos judokas-luchadoras, María Rubiera y Mónica Matía), contando con la generosa entrega de los integrantes de dos equipos del cinto y del ‘obi’. Fue ocasión singular, y, sin embargo, había tanta grada vacía...
A las cuatro y media comenzaban los calentamientos y entrenos de un numeroso grupo de los del judogi (reforzados por compañeros asturianos), los mayores, y una nutrida escuela que vivía esos momentos como lo que eran: auténtica celebración.
Algo pasadas las seis se presentaban las dos formaciones que asumieron el reto: diez judokas, diez luchadoras y luchadores. Como había resuelto el sorteo de hace unos días, la lucha leonesa iba a ser la primera en ofrecer sus agarres, los que arbitraría Avelino García, también entregado a esa llamada.
Miriam Marcos al ‘corro’ ante Lucía «la de Matadeón’. Brava la joven heredera de Nacho, pero expeditiva la campeona de Montejos. Como lo fue una de las judokas asturianas, Cintia de Sáa, que en su día defendió a la lucha leonesa en las Celtas.
Gran combate de Javier Oblanca con David Flecha, los dos de Héctor Gracía... hasta que Rodrigo Fuentes (que lo ha tomado por buena costumbre) fue último en pie.
Desgraciada lesión (al posar mal) de Emilio José Cano, y, en segunda ronda, el judo; ahí, la respuesta de los del ‘obi’, con el señalado gran combate del ‘Divino’ y ‘Flechina’ («es más duro que lo nuestro esto», decía Felipe León), con muchos más... ¡Igualado el reto! Una tercera ronda para resolver la igualdad, con tres combates «cuerpo a cuerpo», en uso de técnicas mixtas. ganó el suyo Miriam, por los del judogi Alejandro ‘Takeda’; el definitivo, entre Edu ‘El Oso’ y ‘Flechina’, que puso el «acebo», símbolo del triunfo, en manos judokas. Dos camisetas firmadas por todos le llevan a Yugueros (en manos de su padre) el mensaje de una victoria unida y solidaria, con futuro.