FÚTBOL. PRIMERA DIVISIÓN
Zubizarreta, fulminado
Bartomeu despide al director deportivo del Barça después de que le señalara como responsable de la sanción de la Fifa.

Zubizarreta fue cesado como director deportivo del Barcelona.
El de Anoeta ante la Real Sociedad era mucho más que un partido en un club como en el FC Barcelona en el que las desgracias nunca llegan solas, pero Luis Enrique, aislado en su mundo de entrenamientos, charlas con su hermético e inexperto cuerpo técnico y excursiones en bicicleta, no lo supo ver. Acabar 2014 con el TAS ratificando la sanción de la Fifa de un año entero sin fichar ha supuesto la crisis institucional esperada, con el club incendiándose a nivel interno antes incluso de que el entorno más agresivo tenga la necesidad de intervenir, todavía despistado por las fiestas navideñas, más pendiente del esquí y de las comilonas. ¿Para qué mancharse las manos hurgando en la herida? La respuesta pública de Andoni Zubizarreta a Josep Maria Bartomeu, pasándole la responsabilidad de lo sucedido a nivel burocrático, era una invitación a lo que pasó menos de 24 horas después: el presidente despidió al director deportivo... y una hora después Carles Puyol se iba.
Bartomeu decidió prescindir de Zubizarreta pensando que era lo único que podía desviar la atención a esa ruptura entre Messi y Luis Enrique que pasará factura. La derrota del Madrid en Valencia a media tarde se lo puso en bandeja. Pero el técnico asturiano decidió comenzar 2015 echando un pulso a Messi, con Neymar y Alves de escudos. Y pasó lo que tenía que pasar. El Barça perdió sin Leo (la primera parte en el banquillo en calcetines sin las botas puestas y la segunda a su rollo) y el ‘10’ se ausentó del primer entrenamiento de la semana por una gastroenteritis, según versión oficial de un club que ya no tiene imaginación para improvisar con otras excusas médicas. Ya no se oculta que discutieron en la previa y también en Anoeta.
Que Messi se ausente de un entrenamiento por un motivo sospechoso no es nuevo. Así reaccionaba en la ‘era Guardiola’ cuando el técnico catalán decidía que entrara en las rotaciones o le reservaba por algún motivo. El argentino, como un niño, acataba la suplencia en silencio, pero se vengaba faltando al entrenamiento posterior. Ya pasó con Guardiola y tampoco fue sancionado nunca.