BALONMANO
Los ‘Hispanos’ siguen sin carburar
La Selección española tiene que echar mano de su calidad individual para doblegar a una Brasil muy incómoda

Dos ex ademaristas en acción: Julen Aginagalde, imparable en la zona del pivote para el brasileño Felipe Borges
La selección española de balonmano sumó su segunda victoria consecutiva en el Mundial de Catar tras imponerse ayer por 27-29 a la de Brasil, en un encuentro en el que el equipo de Manolo Cadenas no despejó ni una sola de las dudas que generó en su estreno mundialista frente a Bielorrusia. Tras los numerosos problemas defensivos mostrados en el debut ante Bielorrusia, todas las miradas se centraban en el rendimiento de la zaga española, una pieza que se antoja indispensable en el intento de los «hispanos» de revalidar el título mundial conquistado hace dos años.
Una defensa que mejoró, sin llegar al nivel de excelencia de anteriores campeonatos, aunque lo suficiente para lograr rápidamente un cómoda renta de cinco goles (3-8) tras endosar un parcial de 0-6 a los brasileños, que se pasaron más de seis minutos sin marcar.
Esta mejoría defensiva permitió, como reclamaba el seleccionador Manolo Cadenas, recuperar balones, el punto de partida del veloz contragolpe español tanto en primera, con Valero Rivera como punta de lanza, como en segunda oleada, donde Gedeón Guardiola, volvió a demostrar su maestría.
Armas suficientes para que España alcanzase mediado el primer tiempo una máxima renta de seis tantos (5-11), que parecía propiciar un cómodo partido para el conjunto español.
Sin embargo, los de Manolo Cadenas parecen, al menos de momento, empeñados en complicarse la vida en este Mundial. La presencia de Diogo Hubner en el puesto de avanzado, se convirtió en un problema irresoluble para los españoles, lo mismo que el portero Almeida un muro infranqueable, tal y como demuestran los apenas cuatro goles que España anotó en los segundos quince minutos de la primera mitad, todo lo contrario que Brasil que de la mano de los efectivos Valadao y Toledo redujo la ventaja del conjunto español a tan sólo un tanto (14-15) al llegar al descanso.
Problemas que continuaron en el arranque de la segunda mitad en los que la selección siguió viendo limitado su juego ofensivo al lanzamiento exterior, la principal falla del conjunto de Cadenas, incapaz de conectar con los jugadores de segunda línea. Esta circunstancia no tardó en permitir a Brasil situarse por delante en el marcador (19-18), algo que no lograban los de Jordi Ribera desde el minuto cinco de partido, cuando los sudamericanos vencían por 3-2.
Este marcador desató los nervios, como demostró la vehemencia de todo el banquillo español al reclamar una exclusión por un error en el cambio de los brasileños, cada vez más precipitado en sus acciones.
La pareja que conforman el central Joan Cañellas y el pivote Julen Aginagalde, con dos goles, casi consecutivos, cada uno permitió a España entrar en los últimos diez minutos con una renta de tres tantos (24-27). A esa dupla se unió el portero José Manuel Sierra, que recuperó el buen tono con el que arrancó el choque, en el tramo decisivo con ocho paradas, que impidieron que España sufriera más aún para sumar su segunda victoria.