La Federación justifica los paros de la base y ofrece «diálogo al Gobierno»
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) emitió un comunicado para mostrar su «apoyo incondicional» a la paralización de las competiciones de ámbito autonómico que tuvo lugar el pasado fin de semana y que provocó la suspensión de cerca de 10.000 partidos que afectaron a 332.000 deportistas en nada menos que 15 comunidades. A su vez, el organismo presidido por Ángel María Villar respalda sin fisuras los motivos que llevaron a dichas federaciones autonómicas a la «indeseada decisión». Entre las causas se encuentran «la gravísima injerencia del Consejo Superior de Deportes en la Federación Española de Fútbol» o «el contenido del estudio efectuado por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social sobre la actividad deportiva desarrollada en los clubes y entidades deportivas sin ánimo de lucro».
El resultado en cifras de la decisión de paralización de todas las competiciones alcanzó la suma de 332.404 deportistas federados y 19.410 equipos, lo que llevó a la suspensión de casi diez mil partidos de fútbol base en todas sus categorías. La incidencia de la suspensión fue del 100% en todos los territorios de las Federaciones Asturiana, Cántabra, Guipuzcoana, Vizcaína, Alavesa, Vasca, Riojana, Catalana, Castilla y León, Extremadura, Ceuta, Melilla, Canaria, Tenerife y Las Palmas.
La Federación Española de Fútbol también manifestó que las medidas se tomaron «en contra de los buenos deseos del fútbol español y como una salida para que se pueda escuchar la voz de cientos de miles de ciudadanos afectados por la situación actual». Y aseguró que tomarán «nuevas medidas en el futuro».