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El Ademar ficha a Yeray Lamariano...
Acuciado por la lesión de Llamazares, el club recupera a un portero experimentado que jugó cinco temporadas en León.

Lamariano con la camiseta con el número 23 flanqueado por el técnico Dani Gordo, el presidente, Tano Franco, y José Carlos Cavero.
La vía de agua que supuso para el Abanca Ademar la lesión de su portero Rogelio Llamazares la selló ayer la directiva con un fichaje exprés, el de Yeray Lamariano (32 años) un guardameta experimentado que vistió la camiseta ademarista durante cinco años, del 2002 al 2007 y que actualmente, hastiado y asqueado de la cara amarga del balonmano nacional por los impagos de salarios, jugaba en Segunda B en un club ‘familiar’ como el BM Nava de Segovia. Pero la llamada del Ademar ha dinamitado su rutina completamente como él mismo reconocía ayer en su presentación.
«Me encontraba deportivamente muy bien. Lo cierto es que en julio estaba retirado porque no quería saber nada más del balonmano. El BM Nava me propuso seguir jugando, siempre bajo unas condiciones claras, porque he sido padre ahora, y acepté porque entendieron mi situación familiar. Me encontré muy bien pero cuando me llamó Dani Gordo acepté porque creo que puedo aportar mucho al equipo y tenía también el gusanillo de volver a competir a alto nivel».
Sincero como ha sido siempre, reconoció que no llega en la mejor forma. «Físicamente horrible porque he estado a otro nivel en el BM Nava en lo que se refiere a los entrenamientos físicos, pero estoy al mejor nivel competitivo de mi carrera deportiva. Parece contradictorio pero cuando la cabeza está bien y cuando juegas por gusto y por amor al arte, como hice en Nava, recuperas el gusto de nuevo por el balonmano. Creo que ahora puedo dar el mejor rendimiento de mi carrera».
En León jugó cinco temporadas pero nunca tuvo hueco en una época de grandes porteros bajo el marco marista. «Es la etapa que mejor recuerdo me trae de mi carrera deportiva aunque entrenábamos muchísimo, antes en el gimnasio al pasar, me entraron escalofríos recordar la cantidad de horas que pasé allí. En este club me hice como jugador y como persona», indicó al tiempo que recordó a los tres técnicos que marcaron esa época para él: Cadenas, Isidoro Martínez y Jacobo Cuétara.
El presidente marista, Tano Franco, señaló que el club quiso mover ficha con urgencia cuando se confirmó la lesión de Llamazares. «Creímos necesario, el club y el entrenador, incorporar a un portero que nos diera unas ciertas garantías», señaló al tiempo que agradeció la rápida respuesta de Lamariano. El fichaje es por tres meses y el Ademar no ha tenido que hacer ninguna compensación económica al Nava —que dio todo tipo de facilidades— porque el meta vasco tenía una cláusula por la que podía dejar el club si recibía la llamada de un club de élite.
«Deseo que estos tres meses sean buenos, fructíferos y que esta relación se pueda continuar para la temporada que viene», indicó un Franco que dejó entrever que el Ademar quiere atarle también para la campaña que viene. «Nos sentaremos, hablaremos y veremos si hay posibilidad de que continúe», dijo.
En todo caso, ahora, cuando Llamazares se recupere el Ademar tendrá tres porteros en nómina. «Bendito problema», dijo gráficamente el técnico Dani Gordo. «Que haya competencia por un puesto no es malo, sacará el mayor rendimiento de la portería». Para Gordo la llegada de Yeray, un portero que siempre le ha gustado y que incluso quiso fichar, es «gratificante», según sus propias palabras. «Conoce la casa, el Ademar y lo que es el espíritu de este club».