ATLETISMO
Aláiz, en la ‘factoría Kiplagat’
El atleta leonés ‘vive’ el primer día de entrenamiento en Kenia con series a 2.400 metros de altitud. Por delante 20 días más para ‘empaparse’ en la rutina de los campeones africanos.

Roberto Aláiz completó el primer día de entrenamiento en el campamento de Lornah Kiplagat.
Primer día y primera oportunidad para comprobar en persona cómo se manejan en su hábitat los atletas africanos en sus entrenamientos, una rutina que a 2.400 metros de altitud les ha convertido en casi imbatibles para el resto de ‘mortales’ en las pruebas de fondo.
Y entre ellos el leonés Roberto Aláiz que apenas unas horas después de arribar a Iten, en pleno valle del Rift, saltaba a la pista de Kamarini en el Lornah Kiplagat’s High Altitude para sumarse a los más de 200 atletas que sobre el suelo de arcilla pulen su calidad y condición física.
Junto a su compañero Samuel Abascal el leonés vivía el primero de los 21 días en los que pretende ‘empaparse’ de la cultura atlética de los atletas kenianos, los reyes del atletismo de fondo mundial. Y también de sus métodos de trabajo. Nada menos que el campamento de una atleta mítica como Lornah Kiplagat será el escenario en el que el pupilo de José Enrique Villacorta afronta los primeros pasos en la temporada atlética al aire libre. No sólo altitud, también la exigencia y la dinámica de entrenamientos a un ritmo elevado serán sus compañeros de viaje hasta mediados de abril.
El primer día de trabajo se iniciaba para el leonés pasadas las siete de la mañana. Diez horas después de aterrizar en Iten tocaba saltar a la pista. Allí Aláiz se unía a uno de los grupos de entrenamiento de algo más de 30 atletas. No hacía falta adaptación para sumarse al trabajo diario. Eso sí, tampoco era preciso forzar ante unos consumados atletas que a sesiones de 40 minutos de kilómetro cada cinco y a una altitud de 2.400 metros pueden dejar exhausto a un atleta, por mucha calidad que tenga, que no esté habituado a la situación.
La primera jornada de trabajo había supuesto para Aláiz el comprobar como se preparan los grandes campeones africanos. Un día en el que el leonés disfrutó, a pesar del cansancio propio que puede producir seguir el ritmo de las ‘gacelas’ kenianas, de la verdadera esencia del atletismo. Hoy toca segunda sesión en la que la intensidad debe aumentar de manera progresiva. En menos de usa semana se incorporará su entrenador, José Enrique Villacorta.