LA ESTRELLA DE LA JORNADA
«Estoy feliz de tener más protagonismo»
Diego Piñeiro, el pivote ademarista, es la clave principal de la progresión del equipo

El Ademar lo pescó hace cuatro años en Vigo con la vitola de ser una de las mejores promesas del balonmano gallego. Los ojeadores no fallaron. Diego Piñeiro es ahora uno de los valores más sólidos del club. Llega con puntualidad británica a la cita frente a la catedral. Un poco más allá ha dejado aparcado su ‘incombustible’ y viejo Suzuki Samurai con el que acude cada día a la Universidad —estudia ADE (Administración y Dirección de Empresas)— y a los entrenamientos del Abanca Ademar. Y no sólo él, porque también viajan en su pequeño todoterreno blanco buena parte de sus compañeros. «Imagínate el año pasado (recuerda entre risas) cada vez que tenía que llevar a Tatarintsev y a Leo... casi no podía el pobre con todos y a ellos no les entraban las piernas».
Es Diego Piñeiro, pivote del Abanca Ademar que está abanderando el mejor momento del equipo leonés en lo que va de temporada. Con siete goles de ocho lanzamientos ante el Cangas fue determinante en la solvente victoria ante sus paisanos. «Piñeiro nos destrozó», reconoció al final el técnico cangués Víctor García Pillo.
«Lo cierto —explica— es que estamos entrenando todos muy duro y eso lleva a que hayamos dado un paso al frente y hagamos mejores partidos. La clave está en los entrenamientos, creo que estamos entrenando mejor y eso se acaba traduciendo en buenos resultados».
Pero hay un hecho evidente. En los últimos encuentros el técnico Dani Gordo ha apostado de forma decidida por este joven pivote d 21 años, capitán de la selección juvenil española. Y él ha respondido mostrando toda la clase que atesora. «Este es el año en que he tenido más minutos y por fortuna esos minutos se han convertido en buenas actuaciones».
Es su cuarta temporada en León. Está claro que es ya un referente en el equipo leonés tanto en ataque como en defensa pero eso supone también una carga extra de responsabilidad que no le asusta. «Es un papel que hay que asumir y estoy encantado de hacerlo porque eso significa que me están yendo bien las cosas. El camino es seguir trabajando y haciendo buenos partidos y a partir de ahí el Ademar estará más arriba».
El gran objetivo ahora es escalar desde el séptimo puesto actual hasta posiciones —la cuarta y la quinta plaza— que dan opción a jugar en Europa. Pero las muchas derrotas acumuladas a domicilio complican sobremanera el camino. «Estamos obligados a creer en que es posible peo no solo obligados, Europa es el mejor escenario para el equipo y para nosotros como jugadores. Aún tenemos posibilidades».
También ha vivido esta temporada los momentos malos: el enfado de la afición en algunos partidos, la bronca del presidente tras la derrota en Zaragoza. Pero son cosas que curten también a todo jugador profesional como reconoce. «Es una situación difícil, está claro porque cuando no ganas partidos fuera de casa hay un ambiente un poco turbio. La reflexión es que si trabajas día a día con esfuerzo las cosas van a salir, los resultados pueden tardar más o menos pero acaban saliendo al final».
Eso está pasando ahora y también ha influido el gran ambiente que hay en el vestuario. «Nos llevamos muy bien y eso es importante. Somos gente joven, estamos haciendo un buen grupo y vamos progresando. El Ademar ahora va hacia arriba seguro».
Pero apunta que hay que tener en cuenta que no hay que olvidar que el Ademar actual no es el equipo de hace cuatro o cinco años. «Aunque entendemos perfectamente —añade— que la afición sea exigente porque siempre lo ha vivido así y nosotros tenemos que dar lo máximo para cumplir con las expectativas de la afición que al final es la que paga para venir a vernos».
Ha renovado por otra temporada más y su futuro pasa por León. «Aquí da gusto jugar; el balonmano no es un deporte muy reconocido pero aquí en León tienes todo el reconocimiento del mundo y eso al final es lo que le mueve a un deportista; la motivación para jugar partidos. Me gustaría seguir unos cuantos años más en León. Aquí estoy encantado, tengo la familia cerca, la gente me quiere, estoy haciendo un buen papel en el equipo... pero el futuro no se puede saber. Además también depende de la directiva». Es cierto pero en eso seguro que no habría problemas porque Piñeiro es un valor que cotiza al alza.