PARO EN EL FÚTBOL ESPAÑOL
Huelga indefinida a partir del 16 de mayo
La Federación respalda la propuesta de la AFE. No se jugará el final de Liga ni la Copa .

Villar anunció la suspensión indefinida de las competiciones.
Aunque la futura venta centralizada de los derechos del fútbol televisado, auspiciada tras la aprobación el pasado jueves del Real Decreto Ley por parte del Gobierno, se ha publicitado como un maná para los clubes, que verán aumentados sus ingresos y lograrán un reparto más solidario y equilibrado que les permitirá competir en mejores condiciones con otras grandes ligas europeas, ha sido el detonante de una convocatoria huelga indefinida, a partir del 16 de mayo, en el fútbol español a partir de la penúltima jornada, la de los choques Atlético-Barça y Espanyol-Real Madrid, entre otros.
Los más molestos son los jugadores, que se consideran marginados. Su sindicato, encontró este miércoles el apoyo absoluto de la Federación Española de Fútbol (FEF), reunida en junta directiva. El organismo presidido por Ángel María Villar, que inicialmente aprobó el cambio en la reglamentación, concede ahora un plazo de 10 días al Ejecutivo de Mariano Rajoy para rectificar y que el nuevo modelo no vea la luz definitivamente en el Congreso de los Diputados. Si no es así, el paro avanzado por la AFE y anunciado oficialmente por la FEF se extenderá a todas las categorías y afectaría también a la final de la Copa del Rey, que enfrenta al Barça y al Athletic, el 30 de mayo en el Camp Nou.
«Estamos con lo que decida la AFE», afirmaron dos ilustres como Xabi Alonso y Leo Messi en sus comparecencias previas al partido de ida de semifinales de Liga de Campeones entre el Barcelona y el Bayern. Los futbolistas están en absoluto desacuerdo en dos puntos. En primer lugar, lamentan haber sido ingorados en los procentajes de reparto que, entre otras cosas, sí incluyen el 1% para deportistas de élite en otras modalidades.
Recuerdan que en Inglaterra, por ejemplo, los jugadores perciben el 1,5% del reparto centralizado y, en Francia, un 1,09%.
Por su parte, el organismo que dirige Ángel María Villar asegura haberse sentido «ignorado, despreciado y ninguneado por el Gobierno de España» indicó.