FÚTBOL
Plan de espera en la Cultural
La plantilla está atenta a la llamada del club en los últimos días de este mes

Turzo, Gonzalo y Viti cuentan para el plan de continuidad de la Cultural
La Cultural tiene un proyecto de continuidad marcado en su Plan Director. El diseño hecho con el propósito de ascender a Segunda División va por el camino trazado en el plano deportivo, pero no en el económico. De no solventar en los próximos días la situación financiera, el plan de continuidad del club leonés acabaría de nuevo en fuera de juego. Los jugadores, por su parte, esperan en sus lugares de origen la llamada de la entidad futbolística leonesa para seguir ligados a la disciplina culturalista y mantener así la progresión que se espera de cara a la próxima temporada.
Hay jugadores que pertenecen a la disciplina culturalista a los que siguen clubes importantes, como son los casos del delantero bilbaíno Isaac Aketxe y el mediocentro Mohamed Kamal, los dos con contrato en vigor con el cuadro leonés.
Otros futbolistas de la Cultural como el lateral derecho Iván Garrido o incluso el portero Leandro Monteagud también son objetivos de otros clubes, después de la extraordinaria temporada que han desarrollado en las filas del equipo leonés.
El proyecto deportivo de la Cultural necesita sustento económico para poder consolidar un plan que ha vuelto a ilusionar a una afición que cree en este equipo y en su entrenador Javier Cabello.
Si la Cultural regresa al pasado y no toma un rumbo de continuidad en el actual proyecto deportivo sería dar otro paso atrás que resultaría nefasto para las pretensiones de un club que tendría que luchar de nuevo por seguir viviendo en unas condiciones imposibles para pensar en algo tangible a medio plazo.
Conformar otra plantilla nueva no sería el mejor método para mirar hacia adelante con ilusión. Todo lo contrario. Sería anclarse en la nada, con una propuesta ciertamente amenazadora para la continuidad de la Cultural.
Los integrantes de la junta gestora afirman estar trabajando en la búsqueda de un respaldo económico. Deben conseguirlo porque de lo contrario el culturalismo volverá a caer en picado y en franco retroceso.