FÚTBOL
Fichaje sonado, estreno tardío
La situación de Arda y Aleix Vidal ya la sufrió otro futbolista ilustre como Luis Suárez.

Arda Turan, en el primer entrenamiento del Barça
Arda Turan luce de azulgrana pero debido a la sanción de la Fifa que pesa sobre el Barça no podrá jugar hasta el año 2016. Aunque se especuló con la posibilidad de que el centrocampista turco se marchase como cedido, tanto él como Luis Enrique han decidido que es preferible que el ex atlético se entrené con los culés y adelante su período de adaptación. Ocurre lo mismo con el otro refuerzo pedido expresamente por el técnico asturiano para la nueva temporada. El ex sevillista Aleix Vidal tampoco podrá debutar hasta el año que viene. Los dos últimos refuerzos sonados del Barça se encuentran en una situación similar a la que vivió su compañero Luis Suárez. El delantero uruguayo, sancionado por la Fifa con cuatro meses de suspensión por el mordisco a Chiellini en el Mundial de Brasil, no podía ni entrenar ni jugar en este período. Los abogados del conjunto catalán y los del propio jugador recurrieron al TAS argumentando que «no se le podía quitar el derecho a dejar de ejercer su profesión por tratarse de medida desproporcionada».
Finalmente, el tribunal les dio la razón y Luis Suárez pudo entrenarse desde el principio de temporada. Lo que no anularon fue su sanción a la hora de jugar y el ex jugador del Liverpool debutó el 25 de octubre, en el Santiago Bernabéu, con la camiseta blaugrana. El caso del portero francés Fabian Barthez sentó un precedente. Barthez tenía contrato con el Manchester United cuando, en octubre de 2003, Tim Howard llegó a la portería de Old Trafford. El hasta ese momento portero titular se vio relegado al banquillo y la proximidad de la Eurocopa de Portugal le obligaba a buscar minutos. Por ello, decidió rescindir su contrato en vigor y fichar por el Olympique de Marsella. La Fifa vio irregularidad en ese movimiento y estableció una nueva norma por la que los jugadores podrían romper sus vínculos durante los períodos de traspasos y no fuera de ellos, aunque pudiesen firmar con sus nuevos equipos en cualquier momento. Ejemplo de esto es Víctor Valdés, que acabo su contrato con el Barça durante el mercado de verano y no firmó con el Manchester hasta meses después. En el caso Barthez, el portero se fue cedido en octubre de 2003 al Marsella, se entrenó con su nuevo equipo, pero no pudo debutar hasta enero de 2004 obligado por la Fifa. Hay casos curiosos que no se deben a sanciones sino a otros motivos: equipos que intervienen en los fichajes, ofertas irrechazables o simplemente por ser contrataciones innecesarias que no les sirven a los entrenadores de turno.