Semana para despejar dudas
García Moreno tiene seis días para cambiar el rumbo del Atlético Astorga.
El Atlético Astorga inicia una semana clave antes de afrontar su debut oficial en la temporada. Los resultados obtenidos en pretemporada y la imagen ofrecida siembran de dudas el rendimiento de una plantilla que deberá rectificar esta semana para conseguir doblegar al Coruxo, su rival del próximo sábado (18.30 horas) en La Eragudina.
El último encuentro de preparación ante el Getafe B puso de manifiesto las carencias exhibidas por un equipo astorgano que ha perdido la solidez defensiva de la temporada anterior y que sigue sin encontrar la portería contraria.
Dos goles a favor y trece en contra en cinco partidos es el pobre bagaje de los maragatos, un equipo que no conoce la victoria y que ha caído derrotado frente a la Ponferradina (0-2), el único rival de categoría superior al que se ha medido, para caer con contundencina frente al Getafe B (1-5), un adversario también de Segunda División B, y La Bañeza (5-0), equipo de la Tercera División, además de empatar con Zamora (0-0) y Atlético Bembibre (1-1), imponiéndose en los lanzamientos desde el punto de penalti, ambos también de la categoría inferior.
Sin embargo, el técnico astorgano cree que su equipo está en la buena senda y que mejorará el próximo sábado ante el equipo gallego cuando ponga en liza su primer once titular en el que ya no habrá más pruebas. Además, la plantilla todavía no está cerrada, manteniéndose en la búsqueda de, al menos, un portero y un lateral izquierdo para compensar las dos líneas en las que cuenta con menos efectivos y que servirá para crear competencia con Javi y Lago, los únicos futbolistas que tiene para cubrir ambas demarcaciones a pesar de que Cristian y Manuel, ambos laterales derechos, pueden ocupar en momentos puntuales el izquierdo como ya sucediera frente a La Bañeza con Cristian y ante el Getafe B, cuando sustituyó a Lago y colocó a Manuel en su posición.
La semana se presenta complicada porque además de corregir y pulir defectos y errores tendrá que recomponer el ánico de un equipo alicaido y que comienza a dudar en exceso.